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Columnistas

Francisco Blavia

Mirada atenta


La capacidad de reciclaje turca

Jueves 28 de enero de 2010



La campaña de los Navegantes del Magallanes debe ser doblemente gratificante para sus seguidores. Una victoria esta noche frente a su rival histórico les daría su corona número 11 de la LVBP y sería el colofón perfecto para una temporada en la que demostraron una extraordinaria capacidad para superar los obstáculos atravesados en el camino. El carácter que ha mostrado la nave turca es tremendo, nunca bajaron los brazos pese a todos los problemas con los que han tenido que lidiar. Hace un par de días conversaba con el buen amigo Dámaso Blanco y éste utilizaba una palabra para definir, creo que perfectamente, lo realizado hasta ahora por el Magallanes: reciclaje.

Una de las claves en el sobresaliente desempeño del equipo ha sido la habilidad para conseguir reemplazos de lujos, muchos de ellos considerados hoy grandes descubrimientos. Son varios los ejemplos: 1) la lesión de Jesús Flores y la negativa de Brayan Peña le abrieron la puerta de la receptoría a Robinson Chirinos, segundo en la votación al MVP; 2) Jason Anderson se arrepintió de venir al país y el puesto de cerrador se lo dieron a Jean Machí, relevista y pitcher del año; el primer día Yoslan Herrera confrontó problemas en el brazo y su lugar lo ocupó, de emergencia, José Sánchez, a la postre el miembro más consistente de la rotación de abridores; Reegie Corona se quedó con la segunda base, donde ha dictado cátedra, debido a los problemas físicos de Andrés Eloy Blanco (eliminatoria) y Ronny Cedeño (round robin); Richard Hidalgo no pudo seguir tolerando los dolores en una pierna y su lugar en el right field se lo dieron al eterno prospecto Alex Escobar, quizá la mayor sorpresa de todas. Poco a poco las fichas fueron cayendo, no así el rendimiento del club. Quien aparece responde.

Todo indicaba que la partida del mejor bateador de la liga, Pablo Emilio Sandoval, afectaría la producción ofensiva. ¡Que va! Magallanes ha anotado un promedio de 6.5 carreras por juego en su ausencia, sólo 0.3 de average menos que con el Kun Fu Panda bateando de tercero. Tampoco están otros baluartes como Miguel Montero o Blanco, mientras que Michael Ryan y Edgardo Alfonzo están jugando bastante tocados (al menos Elvis Andrus sigue); sin embargo, el ritmo ganador se ha mantenido gracias al alto grado de confianza y motivación que existe en el plantel, que han hecho que el ambiente, desarrollado en base a los códigos del “Almirante” Carlos García, sea el ideal para conseguir los objetivos trazados.

Rafa Nadal: De portento a propenso

Desde su llegada a la élite del tenis mundial Rafael Nadal demostró que era un portento físico. Las declaraciones de sus adversarios cada vez que perdían frente al zurdo español eran las mismas: este tipo le pega a la pelota como nadie y
le llega a tiros que otros ni se acercan. Incluso surgieron estudios que demostraban que el forehand de Nadal no tenía rival en el circuito. John Yandell, especialista en investigaciones sobre el tenis, desarrolló un software para calcular la revoluciones por minuto a las que giraban las pelotas luego de ser impactadas. Los primeros evaluados fueron Pete Sampras y André Agassi, y el average de ambos se ubicó alrededor de 1.100. Roger Federer también fue tomado en cuenta y promedió 2.700. Bueno, Nadal llegó a una media de 3.200 con un tope de 4.900, cifra astronómica.

Paradójicamente, lo que tanto le dio fuerza hoy le pasa factura. Pareciera que tantos esfuerzos hicieron mella en el físico del manacorí, quien se convirtió en propenso a las lesiones (han sido varias en el último año), en un tenista frágil. Ojalá que logre superarlas porque de lo contrario su continuidad en las canchas está en severo riesgo.

¿Decisión correcta o no?
Desde su llegada a la Primera División hace seis meses, luego de comprarle el cupo al UAM, Yaracuyanos siguió una línea de mucha coherencia Su estreno fue bastante bueno, ya que finalizaron en el puesto 13 de la tabla del torneo Apertura con 21 puntos, una apreciable base para encarar el resto del año. Sin embargo, el Clausura lo iniciaron con una situación irregular que alteró el ambiente del club. Tras empatar con Centro Ítalo en casa, Miguel Echenausi, DT, y Miguel Faverola, VP, tuvieron un serio altercado. El encontronazo fue tal que ya el lunes el gerente general del club, Javier Minitti, se puso en contacto con posibles sustitutos. Con uno, Carlos Horacio Moreno, llegaron a intercambiar cifras y tiempos. Sólo faltaba el visto bueno del presidente Daniel Morotti, quien se encontraba fuera, para darle curso a un nuevo rumbo. Luego de reuniones en Caracas y San Felipe, Morotti, preocupado por no afectar el buen momento deportivo, se echó para atrás y ratificó al “Pocho” como entrenador, pese al capítulo de indisciplina vivido días antes con Faverola, piedra angular y socio del proyecto. El tiempo dirá si fue o no una decisión correcta.