10/06/2012 03:23:37 AM | Juan Sifontes Sousa / jsifontes@cadena-capriles.com.- Los jugadores criollos reconocen que Chile les escondió el balón y fallaron ante las contra
PUERTO LA CRUZ.- “Perdimos una batalla, pero no la guerra”, una frase quizá trillada por el uso común; sin embargo, ayer en boca de Oswaldo Vizcarrondo reflejaba el pensamiento colectivo de los vinotintos tras el partido, o al menos de los que pararon a intercambiar palabras con la prensa,
pues las caras largas eran muchas y el silencio de varios fue rotundo, incluido el capitán Juan Arango.
Para Vizca
“la responsabilidad es de todo el grupo y como tal todos tenemos que asumirla”, por eso habló en nombre de sus compañeros hacia la afición que plenó el José Antonio Anzoátegui:
“Ofrecemos disculpas a todas las personas que vinieron al juego,
prometemos que vamos a levantar y recuperar esto en los partidos que vienen”.
Cada uno a su manera fue autocrítico con el desempeño de una selección que fue
“dejándole el balón a los chilenos y no supo aguantar después”, según resume Roberto Rosales.
“Lógicamente estamos tristes, hay mucha desilusión en el equipo porque creíamos que este iba a ser un gran partido, confiábamos en que podíamos hacerlo bien,
pero todo es cuestión de trabajar”, prosiguió Rosales.
Gabriel Cichero fue uno que se apoyó más en las virtudes del rival.
“Nos encontramos con una selección (Chile) que sabe manejar bien el balón, nos fuimos echando hacia atrás y los dejamos hacer su juego”, soltó el lateral zurdo de Venezuela.
El que lanzó una advertencia más contundente sobre el siguiente compromiso fue Perozo:
“Hay que ponerle pecho a esto, pero debemos estar conscientes que
jugando así no nos va a alcanzar para lo que queremos, estos puntos en casa es imposible que los estemos dejando escapar, ahora tenemos que recuperarlos de visitantes”.
Lima y Asunción son esos dos próximos destinos de la Vinotinto en la eliminatoria sudamericana.