DETROIT.-El Jugador Más Valioso es la única joya de la corona que le falta al reinado venezolano en las Grandes Ligas, pues ya en el pasado el país ha sido testigo orgulloso de cómo sus hijos se han adueñado de los otros tres importantes galardones de MLB: Cy Young, Novato y Mánager del año.
La posibilidad de completar la tetralogía recae nuevamente en Miguel Cabrera, el mismo que terminó segundo en la votación de 2010 (por detrás de Josh Hamilton) y quien desde que emergió en las mayores ha recibido al menos un sufragio para el MVP; sin embargo, el maracayero no ha sido ni el primero ni el único criollo que ha coqueteado de cerca con el galardón.
La historia de Venezuela y la lucha por alcanzar el MVP se remonta a 1959, cuando Luis Aparicio finalizó segundo. El otrora campocorto de los Medias Blancas de Chicago recibió ocho de los 24 votos al primer lugar, siendo superado por su compañero Nellie Fox.
Años más tarde, en 2007, igualmente Magglio Ordóñez terminó segundo en la votación y el zuliano Carlos González fue tercero en 2010.
También llegaron a recibir votos en algún momento Andrés Galarraga, Víctor Martínez, Miguel Montero, César Tovar, Ozzie Guillén, Melvin Mora, Edgardo Alfonzo, Félix Hernández, Víctor Davalillo, Francisco Rodríguez, Johan Santana, Bob Abreu, Richard Hidalgo, David Concepción, Asdrúbal Cabrera, Antonio Armas, Carlos Guillén, Pablo Sandoval, Omar Vizquel y Carlos Zambrano.
Todo empezó en 1956
Cuando Luis Aparicio debutó con los Medias Blancas en las Grandes Ligas en 1956, pocos hubiesen imaginado que Venezuela comenzaría a cosechar premios. Ese año el criollo fue nombrado novato del año, hazaña que emuló Ozzie Guillén con los propios patiblancos en 1985.
En 2004 Johan Santana lograba otro de los cuatro importantes galardones: el Cy Young, que repitió en 2006 al terminar la zafra como triplecoronado (líder en victorias, efectividad y ponches) de la Liga Americana. Félix Hernández también lo ganó en 2010.
El Mánager del Año llegó gracias a Ozzie Guillén, tras conducir a los Medias Blancas al cetro en 2005.