CARACAS.- Desde que fue llamado de Triple A el pasado viernes por los Piratas de Pittsburgh, Gorkys Hernández no veía la hora de convertirse oficialmente en grandeliga, el nativo de Guiria en el estado Sucre paso toda la serie interliga contra los Tigres de Detroit sentado esperando por la convocatoria del mánager, Clint Hurdle.
Este lunes en la noche esa responsabilidad finalmente fue otorgada y el jardinero entró como emergente en el quinto episodio para medirse nada más y nada menos que a su compatriota de los Mets de Nueva York, Johan Santana.
“Jamás me hubiese imaginado que mi primer turno iba a ser contra Santana”, comentó emocionado a través del hilo telefónico desde la ciudad de Pittsburgh. El patrullero llegó a tener cuenta de 3-1, pero finalmente fue ponchado por el as de los metropolitanos. “Creo que fue un cambio que me tiró”, expresó.
Gorkys admite que jamás había encarado al zurdo, ni siquiera en la LVBP. “Es uno de los mejores, tiene un magnífico repertorio y fue emocionante que haya sido él mi primer rival, hice lo posible por embasarme, pero lamentablemente las cosas no salieron”.
Gorkys estaba bateando .266 con catorce carreras remolcadas con los Indios de Indianápolis, sucursal Triple A de los bucaneros, cuando ascendió al big show en lugar de Alex Presley.
“Se dio lo que yo quería, estar aquí, todavía falta mucho por recorrer, siempre he dicho que lo importante no es llegar sino mantenerse”.
Hernández aseveró que en el quinto episodio del cotejo de este lunes, Hurdle se le acercó y le dijo que se alistara, le recomendó tomarse las cosas con calma. “Yo sé que tú puedes, vamos”, aupó el estratega al criollo.
“Los periodistas acá me preguntaron después del juego si me sentía nervioso y les dijo que no, estaba muy enfocado, lástima no salió el hit, aquí uno no puede andar con nervios”.
“Estuve tres días en la banca concentrado en salir a hacer mi juego cuando me llamaran, espero que la próxima vez salga mejor”.
Gorkys confiesa que el apoyo de su compatriota José Tábata ha sido fundamental en estos primeros días como bigleaguer.
“Él y yo siempre hemos tenido una buena comunicación, lo que me dijo fue que siguiera haciendo lo mismo que en las menores, que trabaje duro y no decaiga, que acá hay más gente en las tribunas y los peloteros tienen más experiencia, pero que sigue siendo el mismo beisbol”.
“Sé que aún falta mucho por recorrer, todavía queda bastante pelota y muchos turnos para dar hit con el favor de Dios”.