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La vida después de tirar un no – hitter
03/06/2012 01:55:59 p.m. |
Los brazos criollos suelen sufrir luego de una hazaña sobre el montículo. Aníbal es la excepción
Por:
Carlos Alberto Zambrano czambrano@cadena-capriles.com
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Santana se recupera bien de su operación | Foto: Reuters
CARACAS.- El no hit no run que Carlos Zambrano le lanzó a los Astros de Houston fue bonito mientras duró. Luego vendría una etapa dura para el carabobeño, emocional y profesionalmente.
Al día siguiente de haber logrado la gesta (el tercer venezolano que lo lograba para el momento) lo llamaron desde Puerto Cabello para informarle que había fallecido su abuela. Vino a su terruño para estar presente en las exequias y volvió de inmediato a Chicago para no perderse una apertura. Quizás fue la peor decisión que pudo tomar, ya que fue castigado sin piedad por la toletería de los Cardenales de San Luis.
Salió del juego explotado luego de un inning y dos tercios de labor, con ocho carreras limpias a su cuenta. “No tengo excusas, estaba listo para lanzar hoy”, dijo el derecho, quien prefirió no victimizarse. Esa fue su penúltima salida de la campaña. En su despedida de 2008 no pudo resarcirse. Los Mets de Nueva York le fabricaron cinco carreras en 4.2 tramos. Preludios de lo que vendría la campaña siguiente, en la que protagonizó varios altercados con miembros de su equipo debido a su mal carácter y su relación con los Cubs se vino a menos.
El “Toro” atestiguó que un juego sin hits ni carreras no trae consigo una avalancha de buena suerte. Lo mismo puede decir Wilson Álvarez, el primer nativo en cubrirse de gloria en el máximo circo.
Luego de que el zuliano maniatara a los Orioles de Baltimore, aquel 11 de agosto de 1991, para sorpresa de todas las Grandes Ligas, tuvo que sufrir un poco antes de volver a levantar los brazos desde la lomita. En sus siguientes seis presentaciones trabajó para 5.93 de efectividad en 30.1 capítulos, con 16 boletos negociados y la misma cantidad de abanicados. En ese período los rivales le conectaron para .288. Afortunadamente, apretó en el brazo y cerró el certamen con tres buenas actuaciones.
Para Aníbal Sánchez fue lo contrario. La humillación que le propinó a los Cascabeles de Arizona le sirvió de trampolín para redondear una buena campaña de estreno en las mayores. De inmediato tiró salida de calidad ante los Mets y laboró para 2.67 de efectividad en las últimas cuatro actuaciones del año.
También está el caso de Armando Galarraga, a quien le fue mal en todos los aspectos. Aquel error del umpire Jim Joyce, el 2 de junio de 2010, marcó un declive en la carrera del serpentinero diestro, que actualmente se encuentra en las menores. El árbitro le robó el juego perfecto y el enfoque sobre el montículo. De ahí en adelante dejó efectividad de 4.80 en la campaña, con registro de 2-8.
Pero estos son solo precedentes, no una tendencia que necesariamente afectará a Johan Santana, quien se subirá de nuevo al morrito el jueves frente a los Nacionales de Washington (si es que los Mets de Nueva York no deciden darle descanso por la cantidad excesiva de trabajo que tuvo en el no hitter); por lo pronto, espera poder extender su seguidilla de innings sin permitir carreras limpias.
Pueden darle más días de descanso
Lo dijo Johan Santana, que solo si lo buscaba la policía al montículo iban a poder quitarle la pelota y la oportunidad de lograr su primer juego sin hits ni carreras en las mayores.
Duro dilema al que se enfrentó el mánager Terry Collins. Permitir que el brazo izquierdo del “Gocho” se fatigara hasta niveles sin precedentes en su carrera, pero que optara por la gloria, o vestirse de villano y llamar a un relevista.
Aunque el merideño diga que no entregaría la pelota, es el mánager el que tiene la última palabra y el que verdaderamente decide. Santana lanzó 134 pitcheos (tope personal), luego de una operación muy seria, y el principal enemigo en estos casos es el exceso de trabajo. Por ello Collins asomó la posibilidad de darle al zurdo un poco más de los reglamentarios cinco días de descanso.
“Ahora me hago la pregunta: ¿cómo voy a hacer que Johan lance en los próximos cinco días? No podemos arriesgarlo. Antes de que se vuelva a subir al montículo debemos estar totalmente seguros de que está recuperado”, mencionó el timonel de los metropolitanos.
Santana reconoció que no le pasó por la mente que ponía en riesgo el brazo de lanzar: “Pensaba que quizás no iba a tener otra oportunidad así. Debía aprovecharla”. Por lo pronto, es esperado el próximo jueves ante los Nacionales.
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