MARACAY.- “Estamos ante un símil de lo que es el torneo Sudamericano”, apuntó Marcos Mathías al enrumbarse a Arequipa con la Vinotinto sub-20, para enfrentar a Colombia, Paraguay y Perú.
Este martes disputarán el primer partido frente a la selección cafetera, pero no solo los 93-94 estarán sumando minutos en el exterior esta semana, también la sub-17, con Rafael Dudamel al frente, se encuentra concentrada y ayer en la noche rivalizaría con Colombia en Cali.
Ambas selecciones se preparan para los Sudamericanos de su categoría, que se disputarán en 2013 y que otorgan boletos a la Copa del Mundo.
La sub-20, Mathías ya ha podido convocar a más de una decena de módulos, pero advierte que “siguen faltando cosas para alcanzar esa finura en el juego”. “Hemos hecho muchos módulos de trabajo, pero son de tres días y es difícil conseguir la finura solo por esa vía. A concentraciones como esta es que más provecho le podemos sacar, porque los jugadores conviven, y de la convivencia se hacen los equipos”, agregó.
Sobre el grupo que viene siendo habitual en sus llamados expuso que “es muy físico” y “tienen esos minutos acumulados en Primera que se notan en su ambición de conseguir las cosas más importantes”. El calendario de la Vinotinto sub-20 los pone frente a Colombia este martes, ante Paraguay el jueves 23 y contra Perú el sábado 25. Todos los compromisos se disputarán en la cancha de la Universidad Nacional San Agustín.
Con la mira en el Mundial de Turquía 2013, la preparación no baja de ritmo tras la disputa de la Copa Ciudad de Arequipa.
“Nos quedan dos o tres módulos más de los cortos antes de noviembre, cuando podríamos tener una siguiente gira al exterior; luego, los jugadores volverán a sus clubes a terminar el torneo, no queremos estorbar la planificación de sus técnicos. Después vienen los trabajos finales para el Sudamericano”, apuntó Mathías, quien también habló sobre el caso de los legionarios Martínez (Young Boys/SUI) y Machís (Granada/ESP).
“Josef y Darwin están muy al tanto de todo lo que se está trabajando, tenemos conversaciones con ellos. Aún a la distancia, hay un compromiso de su parte. Pero tenemos que desarrollar otros jugadores porque no podemos caer en una dependencia de ellos.