TEXAS.-No pudieron salirle mejor las cosas a los organizadores del Gran Premio de Austin que se celebrará este fin de semana. Querían emoción, la tendrán;querían que el público los visitará, seguro también lo tendrá.
La penúltima carrera del calendario de la Fórmula 1 llega a Estados Unidos, tras cinco años de ausencia, en un circuito inédito y con los ánimos a máxima revolución por la intensa lucha entre Sebastian_Vettel y Fernando Alonso para convertirse en el monarca de esta temporada.
La clasificación de pilotos la domina el alemán con 10 puntos de ventaja sobre el español cuando quedan 50 en disputa.
Hacer un pronóstico sobre cuál podría ser el resultado de este fin de semana sería arriesgado pues no se tienen datos precisos del circuito que tiene una longitud de 5.513 kilómetros.
Solo se conoce de dos rectas, que se adaptan para los adelantamientos; tiene 20 curvas, que se dividen entre rápidas y muy rápidas; desniveles en el trazado, y para mayor reto se correrá en sentido contrario a las agujas del reloj.
Así que para aventurarse también habrá que tomar en cuenta el desarrollo de los monoplazas, punto donde los Red Bulls diseñados por Adrian Newey llevan las de ganar.
Ya Vettel dio una demostración de lo que su RB8 es capaz de hacer, ya que en Abu Dhabi salió de último y terminó tercero permitiéndole a Alonso restarle tres puntos.
Los neumáticos también pueden jugar un papel fundamental en el resultado final. Pirelli llevará los neumáticos duros y medios.