Cabeza fría o desespero
30/10/2012 7:50am | La directiva de los Tiburones de La Guaira ha reaccionado de manera rápida ante la situación que atraviesa el equipo
La directiva de los Tiburones de La Guaira ha reaccionado de manera rápida ante la situación que atraviesa el equipo. Es lógico y se aplaude, pero no deben descuidar que las decisiones se hacen con la cabeza fría. Hace dos años Carlos Subero fue despedido con registro de 5-11, hoy a Marco Davalillo lo respaldan con récord de 4-11. La lección de aquel movimiento quedó.
La solución a los problemas del pitcheo fue acelerar a los foráneos firmados y realizar tres cambios para obtener cuatro brazos. A simple vista, la intención es salvar la temporada, pero también puede verse como una medida desesperada tomando en cuenta lo que cedieron a sus rivales.
La Guaira está apostando al presente y decidió prescindir de un grandeliga como Eduardo Escobar, de un receptor (Rossmel Pérez) que va en ascenso y que nunca recibió la oportunidad, aunque en el equipo abunden receptores. Además del prospecto número 13 de los Marlins de Florida, Jesús Solórzano, que fue guía en el título de la liga paralela, y del joven Ramón Ulacio.
Tal vez el cambio de aire beneficie a todos los involucrados y es cierto que los movimientos responden las ganancias en el futuro, pero La Guaira está arriesgando mucho por la clasificación y el presente; a su vez, descuidando el proyecto a largo plazo que les dio fruto el año pasado tanto en el programa de desarrollo como en el equipo grande.
Quizás esta podría ser una mala jugada si no consiguen la apuesta de alcanzar la clasificación con la obtención de Eduardo Figueroa, Frank Mata, Jesús Delgado y Mauricio Robles.