¿Los juegos olímpicos? No, el mundo
31/07/2012 12:24pm | Las olimpiadas son un espejo en donde la sociedad, el mundo actual, de una u otra forma, se ve reflejado.
Mucho se ha escrito sobre los juegos olímpicos, y mucho se escribirá por estos días, y yo, que no soy menos que nadie, estrenaré estas páginas con mi particular paseo por su historia. ¿Cómo
empezar? Tal vez los juegos olímpicos no fueran lo que son hoy sin el
nombre de Jesse Owen, el que hoy llamaríamos “afronorteamericano”, pero
en aquel momento fue un “negrito” atorrante
que echó por la borda todo el esfuerzo de Hitler porque el gran evento
del deporte mundial fuese una vitrina de su teoría de la superioridad
étnica. El mundo entero contempló como el “negrito”, en la propia Alemania, propinó a Hitler la que seria un anticipo de otras derrotas por venir.
Sin embargo el país del hombre que
derrotó en la pista de atletismo las teorías de superioridad étnica de
Hitler, luchaba contra su propio demonio del racismo. Un día del año
1960 un norteamericano, campeón olímpico de boxeo arrojaba
su medalla al rio en una solitaria y silente protesta contra los malos
tratos y la discriminación. Ese mismo hombre, aunque con nuevo nombre Muhammad Ali, 36 años después despertó el orgullo del mundo al luchar contra su ya evidente enfermedad, y encender el pebetero de los JJOO de Atlanta en
1996. Una demostración evidente de que el mundo, y el deporte con el,
habían avanzado en construir un mundo un poco mas justo e igualitario.
Unos
juegos que pasaron también de ser momento de encuentro para la
competencia entre potencias que trataban de mostrar su supremacía tanto
deportiva como mundial, a ser evidencia de un mundo radicalmente
dividido en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984 donde cada bloque se negó a
enviar sus atletas al territorio de su adversario. En 1989, poco después
de Seúl 1988, el muro que separaba ambos mundos caía a pedazos.
Un mundo donde la tecnología y los descubrimientos científicos, no siempre bien empleados han jugado su papel, el
planeta abrió la boca asombrado ante las proezas de las nadadoras
alemanas en Múnich 1972 y Montreal 1976, ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo entrenan? En el 2000 se abrió un proceso para castigar a los culpables, funcionarios del Estado de Alemania “oriental”, por uso del Oral Turinabol en las deportistas. No pocas atletas fallecieron, o sufrieron padecimientos irreversibles por su uso.
Sin
embargo la carrera por la marca, por el récord, por el sueño olímpico,
por ir más allá y más rápido de lo que nadie ha hecho antes siguen, y
seguirán vigentes. Vimos en los juegos de Beijing las increíbles
gimnastas chinas, niñas sometidas a un duro proceso de entrenamiento,
que ha sido duramente criticado por muchos. Hoy en Londres, solo 4 años
después esas niñas fenómeno, promesas de la gimnasia, han sido ya
remplazadas por otras, tan jóvenes como fueron ellas en su oportunidad.
En fin, como se ve, las olimpiadas no son solo una competencia deportiva, son fundamentalmente un espejo en donde la sociedad, el mundo actual, de una u otra forma, se ve reflejado. Ojalá la imagen de esa ceremonia de apertura, mostrando un Reino Unido, otrora paradigma de potencia dominadora, hoy
mostrando una cara multicultural y pluriétnica sean las buenas nuevas
de la sociedad que estamos todos de una u otra forma construyendo, después de todo ese era el ideal de los juegos. Hagámoslo nuestro.