Una candidatura invencible
03/10/2012 10:34am | Hace dos meses, cuando Miguel Cabrera comenzaba a amenazar con acercarse al liderato de average que ostentaba Mike Trout, quien suscribe esta columna consideraba que el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana estaba en el reino de lo posible
Hace dos meses, cuando Miguel Cabrera comenzaba a amenazar con acercarse al liderato de average que ostentaba Mike Trout, quien suscribe esta columna consideraba que el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana estaba en el reino de lo posible... por muy poco. La fanaticada podía soñar con otra corona de bateo pero, al revisar lo que estaba haciendo el jardinero central de los Angelinos de Anaheim hasta agosto y el asombro que había generado esa actuación en los medios norteamericanos, la posibilidad no era solo remota, personalmente la consideraba inexistente.
Pero Cabrera no era un candidato cualquiera. Si bien carecía (y carece) de las habilidades defensivas y de la velocidad que Trout posee, el aragüeño seguía siendo, después de todo, el mejor bateador del planeta Tierra, y como tal, pues, un caso podía armar.
Y de hecho lo hizo… contra todo pronóstico, contra toda probabilidad, el hombre lo hizo. Aunque improbable, aunque remoto, la única posibilidad que concebía para decretar a Miguel Cabrera como el Jugador Más Valioso de la Liga Americana antes de que se efectuara la elección era la siguiente: los Tigres de Detroit clasifican, los Angelinos quedan eliminados y Miguel Cabrera GANA LA TRIPLE CORONA.
Bueno, a un día del final de temporada, ese escenario es exactamente el que tenemos. Si los Angelinos hubiesen clasificado, la guerra entre la nueva escuela y la vieja hubiese escalado a niveles realmente desagradables. Pero no sucedió (gracias a Dios). Ahora, el peso histórico de la triple corona y todos sus fuegos artificiales no constituye el único argumento del maracayero: es ahora parte de una candidatura invencible pues ahora se ha vuelto el mejor jugador entre los equipos clasificados.
No importa que los grandes generadores de opinión beisbolística en los Estados Unidos todavía aseguren que Trout, el hombre de las cinco herramientas, el jardinero con la campaña más valiosa desde Willie Mays en los 60 (según el WAR de Baseball Reference), es la única opción racional en la elección. Ellos, (Keith Law, Joe Posnanski, Eric Karabell, Buster Olney y compañía) ya saben, que esta pelea la perdieron. Que el MVP del nuevo circuito pertenece a alguien diferente al que ellos (junto a este servidor) creen que lo merece. Al final, no podrán. Más podrá Miguel y la tradición. Al final más podrá la emoción que la razón. Al final, Miguel Cabrera será en noviembre el primer MVP venezolano. ¡Anótenlo!