La difícil carrera de entrenador
10/09/2012 7:43am | Si hay una profesión dura en el baloncesto venezolano, esa es la de entrenador. Muchos tienen deseos de llegar a lo más alto y trabajan duro para ello, pero más allá de la preparación, el aspirante debe contar con un toque de suerte para dirigir a un equipo de renombre y tener éxito en este sistema
Si hay una profesión dura en el baloncesto venezolano, esa es la de entrenador. Muchos tienen deseos de llegar a lo más alto y trabajan duro para ello, pero más allá de la preparación, el aspirante debe contar con un toque de suerte para dirigir a un equipo de renombre y tener éxito en este sistema. Hace semanas, los periodistas que cubren la Liga Nacional reseñaron con alarma la salida del joven y talentoso estratega Daniel Seoane de Generales de Lara, un equipo sediento de triunfo. ¿El conjunto tenía razón para despedirlo por el récord de 0-4? Quien piense en el básquet como negocio dirá que sí, porque el objetivo es ganar. ¿Lo ideal no era darle oportunidad para que el joven –integrante del cuerpo técnico de la selección– se desarrollara? Los que sostienen que las ligas son para impulsar al talento nacional responderán positivamente. Lo cierto es que hay más aristas que analizar.
Hemos pensado erróneamente que el desarrollo del baloncesto va atado a la aparición de nuevos jugadores, y nos olvidamos de los DT. Han sido los entrenadores los impulsores de los atletas y eso se puede observar al chequear el trabajo de Francisco Diez, Jesús Cordobés, Carlos Gil y Néstor Salazar, entre otros, en las divisiones menores durante los años 70, 80, 90 y la década pasada. De hecho, gran parte de los integrantes de la actual selección pasó por las manos de Salazar, quien pudo llevar al combinado juvenil a los Mundiales de 1995, 1999 y 2003. La cuarteta de técnicos, además, encabeza la lista de triunfos en la LPB. No es algo casual, pues ellos crearon y crecieron en el sistema que tenemos. Seoane, con experiencia en el baloncesto uruguayo, así como en la Vinotinto, quiere comenzar por lo alto, como es lógico, pero sabe que le exigirán resultados.
La Liga Profesional y la Federación Venezolana trabajan por separado, algo que ha impedido que se conformen verdaderos clubes con divisiones inferiores, un ambiente ideal para que los entrenadores puedan crecer. Eso no sucede en Argentina, Brasil y Puerto Rico. De hecho, los argentinos siempre abren espacio para los jóvenes que crecen en las sucursales de un sistema de clubes bien instaurado. Tanto en la Liga Nacional como en la LPB, todos los equipos son campeones antes de comenzar la competencia. Son pocos los que planifican para desarrollar a un cuerpo técnico. Sin una liga fuerte en las divisiones menores, poco se puede hacer. Además de retrasar el avance de los basqueteros, tampoco existe la posibilidad para que los técnicos más jóvenes encuentren un taller para exponer y desarrollar conocimientos.
Anthony, el prospecto
Difícilmente Anthony Pérez camine en el futuro por las tribunas del Poliedro de Caracas como lo hizo durante el Preolímpico. El alero nacido en Cumaná, Sucre, es uno de los llamados a convertirse en estrella de la selección nacional a la vuelta de unos años. Aún no ha debutado en la NCAA con la Universidad de Mississippi y ya genera expectativa. A los especialistas estadounidenses les sorprende que el alero de 19 años de edad haya participado con la preselección vinotinto. Pérez despierta interés con sus 2,04 metros de estatura y sus condiciones naturales. Reporteros de ESPN que seguían el básquet de secundaria lo compararon hace dos años con Dirk Nowitzki en sus años de colegial. Estamos en presencia de un gran prospecto, uno de los pocos basqueteros criollos que sobrepasa los dos metros y juega lejos del aro.
En tips
Reggie Miller lo mereceQuien fuera la estrella de los Pacers de Indiana, entró al Salón de la Fama la noche del viernes. El escolta, que se retiró como el mejor lanzador de triples, estuvo a la sombra de los grandes en los 90’s, aunque sus cinco apariciones en el Juego de las Estrellas le abrieron el camino al olimpo.
Sigue la incertidumbreLa disputa por la dirigencia de Gaiteros sigue. El equipo, que este año regresó a las manos de Alirio “Camarón” Romero, nuevamente es reclamado por su hermano Paúl en los tribunales. La franquicia, ganadora de cuatro títulos, atraviesa una profunda crisis económica.
Echenique en recta finalEl venezolano va a su última campaña en el baloncesto universitario con grandes credenciales: en 104 partidos en la Primera División tiene 1.015 puntos y 206 bloqueos, una cifra significativa en este nivel. La experiencia con la selección de mayores ha sido clave para el centro.