Existe la
percepción que la Sabermetría son solo un montón de estadísticas nuevas
con nombres extraños diseñadas por parte de “outsiders” del beisbol sin
ton ni son y sin ningún motivo de trasfondo. En el enfoque tradicional
las pocas estadísticas que se manejaban hasta la década de los setenta
del siglo veinte eran suficientes para soportar los juicios de valor que
se hacían al analizar este deporte.
El
proceso visto desde la perspectiva de los “sabermétricos” es distinto:
no existe forma de soportar las nuevas ideas que han surgido de la
observación del juego con las estadísticas tradicionales y por ello se
han diseñado nuevas relaciones entre los miles de datos que surgen día a
día en cada juego de beisbol. Los nombres muchas veces son solo las siglas del concepto que encierra la formula.
El average de bateo, las carreras impulsadas, las bases robadas, las
victorias y derrotas de los pitcher son estadísticas “tradicionales” que
brillan en todos los medios que se ocupan de cubrir el
beisbol pero cuyo valor para analizar el porqué se ganan o porque se
pierden los juegos de beisbol está limitado solo al contexto de lo que
esas estadísticas querían medir cuando fueron diseñadas. Sí, las
estadísticas tradicionales también nacieron en algún momento para tratar
de soportar objetivamente con números los juicios de valor que se
hacían de los jugadores.
Por
ejemplo el average de bateo permite saber la efectividad de un bateador
para embasarse solamente conectando hits en sus turnos legales. El
problema está en que hay otras formas de embasarse, como las bases por
bolas y los pelotazos que son simplemente ignorados en este cálculo
transformándola en una estadística incompleta para analizar a un
bateador, y para colmo de males, quien diseñó esta
estadística igualó a todos los hits en cuanto a su valor sin importar si
eran sencillos, dobles, triples o cuadrangulares. En otras palabras con
el average de bateo no se proporciona toda la información sobre un
bateador para embasarse ni la calidad de sus conexiones y
por ello que se tuvieron que diseñar nuevas estadísticas para saber la
calidad del bateador para embasarse de cualquier forma (hits, bases por
bolas y pelotazos) llamada Porcentaje u Average de Embasado (OBP) y otra
para saber la calidad de sus conexiones al relacionar el valor en bases
alcanzadas en sus turnos legales, que fue llamado slugging (SLG).
Como estas dos estadísticas se
movían dentro de parámetros similares que reflejaban desde la
mediocridad hasta la excelencia en cada una de ellas de forma similar, a
alguien se le ocurrió sumarlas y asi nació el OPS ( Obp Plus Slg) para
tener en una sola estadística una especie de calibre del bateador
similar al que se sobreentiende con el average de bateo en relación a la
marca de .300.
Otro
ejemplo serían las carreras impulsadas, que nacieron para tratar de
medir la habilidad individual de un bateador para conectar un batazo que
permita al mismo bateador (con un cuadrangular) u a otro corredor en
base el anotar una carrera, teniendo mucho que ver el sentido de buscar
héroes y villanos en el beisbol y en la vida. Pero por ser una
estadística acumulativa las carreras impulsadas no permiten conocer la
efectividad del bateador para impulsar carreras. ¿Que bateador fue más
oportuno impulsando carreras, el que trajo a la goma 100 carreras
encontrando 300 corredores en base o aquel que impulso 90 carreras
encontrando 200 corredores en base?.
Con 45 jonrones y 75 extrabases en una temporada completa de Grandes Ligas se podría no impulsar 100 carreras simplemente porque sus conexiones no encontraron suficientes corredores en las bases. Pregúntele a Barry Bonds por su temporada del 2003.
Desde la
perspectiva de la sabermetría el aumentar las carreras anotadas de un
equipo se logra más a través del esfuerzo colectivo al mezclar
sabiamente los talentos individuales en el lineup ofensivo que por actos
de heroicidad. Mientras más veces se embasen y mientras más bases se
alcancen con sus conexiones encontrando corredores en base, más carreras
se anotaran como equipo. Quien las anota y quien las impulsa es una
resultante de la posición en el lineup de los bateadores con mejores
habilidades para embasarse se encuentren en base mientras los bateadores con mayor fuerza para conectar extrabases están al bate. Por eso en las historia del beisbol es muy difícil encontrar bateadores que hayan liderado el renglón de carreras impulsadas bateando
toda la temporada en puestos de la alineación en los cuales encontraron
pocos corredores en bases, como sucede tradicionalmente con los 8vos o
9nos bates.
La
sabermetria se ha dado cuenta que se puede hacer una estimación muy
real de la productividad del equipo para anotar carreras al comparar las
carreras anotadas como equipo con el producto del porcentaje de
embasado y el slugging de todos sus bateadores con sus turnos legales y a
ese producto le suele llamar carreras creadas.
Para la sabermetria el average de bateo es mas útil si se
le calcula aislándolo en su cálculo aquellas situaciones en que la
pelota es puesta en juego de aquellos turnos en los cuales no hay
interacción con la defensiva, como los ponches y los cuadrangulares. Por ello se ha
creado una herramienta similar llamada Average de bateo con pelotas en
juego (BABIP por sus siglas en ingles de las palabras Batting Average
Balls In Play). En esta presentación del
average de bateo solo se resalta la habilidad para conectar hits solo
cuando se pone la pelota en juego y la defensiva tiene oportunidad de
intervenir o en otras palabras se excluyen los ponches y cuadrangulares
del calculo tradicional, y es una medición muy efectiva cuando se le
relaciona con los porcentajes de rollings, flyes y líneas incluidas en
esas conexiones para inferir las causas de ciertos periodos de slump
ofensivos en un bateador.
Estos planteamientos tan simples son el trasfondo del
porque surgen nuevas estadísticas en la Sabermetria y ha sucedido de
manera similar también para analizar a los lanzadores y su interacción
con la defensiva. Incluso cómo afecta el resultado del juego el
contexto alrededor de los jugadores: las dimensiones de los parques de
pelota o la mano de lanzar y de batear tanto del pitcher como del
bateador.
Además,
en la búsqueda de la mejor evaluación integral de un jugador y para
lidiar en las relaciones económicas entre jugadores y dueños de equipos
surgen conceptos tan novedosos como el WAR, que aglutina dentro de un
marco integral los valores ofensivos, defensivos y corriendo las bases
de un jugador en una posición defensiva especifica con el fin de
calcular la dificultad de un hipotético reemplazo y cuyo resultado son
en teoría las victorias adicionales que aporta tener a ese jugador en
lugar de tener a un hipotético jugador de ligas menores de la misma
posición defensiva, que seria la opción mas rápida y menos costosa a la que recurriría el equipo para sustituirlo.
Un
jugador de posición que tenga solo perfil defensivo será mas rápido y
económico de reemplazar con un jugador de liga menor que cumpla solo con
el trabajo defensivo y mas difícil de reemplazar si se busca un jugador
también con aporte ofensivo.
La
Sabermetria es una forma de ver y analizar el juego de beisbol
fundamentada en principios de cómo suceden las cosas en todas las
facetas del juego con el fin único de conseguir la victoria y el aporte
en ideas de un gigantesco numero de talentos, desde jugadores, coachs y
scouts pasando por periodistas y analistas hasta los mas variopintos
profesionales que de alguna u otra forma se involucran en el juego
principalmente por su amor al deporte, desde estadísticos, físicos y
médicos hasta abogados y agentes de jugadores que utilizan esta lupa
para analizar su deporte favorito la han enriquecido y la han convertido
en una perspectiva del juego profundamente dinámica.
Hace
10 o 15 años las ideas que dominan hoy en día el análisis sabermetrico,
como por ejemplo la separación del accionar del lanzador del accionar
de la defensiva, eran apenas esbozos que no se habían implementado
dentro del análisis diario debido a que no se habían perfeccionado las
herramientas estadísticas y tecnológicas para ello.
Sin
embargo el desarrollo de herramientas estadísticas como el FIP o
efectividad del lanzador independiente de la defensiva, del BABIP y del
monitoreo jugada por jugada de los pitcheos y batazos con todas las
características de velocidad, trayectoria, ángulos de rompimiento y
caída de la pelota mediante artilugios tecnológicos tan originales como
las cámaras PitcF/X de Activision (el microscopio electrónico del
pitcheo) han permitido profundizar el análisis de estos aspectos del
juego hasta niveles de mínimo detalle.
Por
eso cuando escuchen hablar de sabermetria no piensen solo en “ nuevas
estadísticas” ni en tipos que solo quieren ver a bateadores tomando
bases por bolas. Ese prejuicio esta muy lejos de lo que representa este
tipo de análisis tanto para los equipos como para los propios fanáticos
del deporte. Mejor refiéranse a ella como la constante búsqueda de
comprender cómo jugar mejor y mas eficientemente este deporte,
expresadas y soportadas a través de un tipo de análisis de actuación
único entre todos los deportes de conjunto. Tan simple como eso.