El fallo debe tener un cambio radical
21/06/2012 5:48pm | Tengo el deber de fijar posición con respecto al veredicto de los jueces
de la Pacquiao-Bradley. Un fallo polémico y desacertado con lo ocurrido
en el ring...
Tengo el deber de fijar posición con respecto al veredicto de los jueces
de la Pacquiao-Bradley. Un fallo polémico y desacertado con lo ocurrido
en el ring. Más allá del hecho lamentable, lo preocupante sigue siendo
la pérdida de credibilidad en el sistema de evaluación de peleas, lo
cual impacta en forma negativa la imagen del deporte. Un análisis round
por round o buscar algún criterio que justifique la decisión de Duane
Ford o CJ Ross, no logrará persuadir a nadie de una evidente debilidad
del pugilismo.
Antes nos hemos referido a estos megacombates como la
máxima forma de proyección de lo bueno o malo del boxeo. Mi preocupación
aumenta cuando no tengo palabras para explicar lo visto en el
cuadrilátero. Ford, facilitador acreditado por la Asociación de
Comisiones de Boxeo de EEUU, siempre comienza sus seminarios diciendo:
“Los jueces vamos a hacer un trabajo, ver un combate con alguno de
nosotros es aburrido, siempre buscamos un ganador”. Si leemos con
atención la frase, se siente cierto nivel de arrogancia, ya que luce
como un mecanismo de defensa y a la vez deja por fuera a un actor
fundamental como los fanáticos. Coincido con el deber de rendir una
puntuación reflejando un ganador, pero es imperante establecer
controles y consistencia de las decisiones. El boxeo es subjetivo, pero
deben existir criterios uniformes aceptados (por el público) para no
llenar de controversia nuestro deporte.
Se puede tener el mejor
sistema de evaluación para combates, pero si los resultados no son
aceptados en forma unánime se deben plantear las posibles deficiencias:
los jueces que lo aplican no son competentes, el resultado carece de
legitimidad al no ser reconocido por el público, y, tal vez, exista
falta de innovación en base a los errores ocurridos. Ojo, no pretendo
ser un salvador, solo que debe venir un cambio radical. Hace poco tuve
un intercambio de ideas con alguien que buscaba, en forma científica,
reducir el margen de diferencia planteando el aumento de número de
jueces, práctica del boxeo amateur que usa cinco, en vez de tres. No la
descarto. En mi rol de dirigente he dejado de impulsar el sistema de
medio punto y asaltos impares buscando reducir los empates y
acercándonos a un resultado más objetivo. El cambio debe existir, pero
como muchas cosas en el boxeo, requiere de unión de todos los
involucrados. Difícil de lograr, ya que prevalece el interés.
A
quienes quedaron con el sabor amargo de un despojo a Pacquiao, solo les
pido no dejar de creer en la pureza de un deporte tan bello. La vida
tiene un lado positivo y negativo. Se requiere de un balance, ese mismo
que muchos dirigentes sueñan lograr. En esa lucha vivo cada día.