Hamilton y sus días en Texas
17/05/2012 10:10am | Si para Washington era una ventaja poder negociar a Harper y Strasburgh en su último año de arbitraje, no será así para Texas con su gran estrella, Josh Hamilton
Si para Washington era una ventaja poder negociar a Harper y Strasburgh en su último año de arbitraje, no será así para Texas con su gran estrella, Josh Hamilton, pues este jugador al declararse agente libre a finales de año, aun teniendo Texas la prioridad para ofrecer, negociar y retenerlo, estoy seguro le será cuesta arriba al equipo valorar a justa proporción y ante un mercado en alza el aporte de este pelotero “completo”, que no ha sido la característica de los últimos grandes contratos.
Su terrible pasado en cuanto a su vida personal y, por supuesto, sus grandes actuaciones, ayudaron –estoy seguro– a que se “abortara” en los dos arbitrajes a los que tuvo derecho en 2010 y 2011, cometiendo Texas la timidez financiera, lo cual es perfectamente válido, de ofrecer solo $24 millones para 2011 y 2012.
¿Por qué no ofrecieron mayor plazo? No vamos a caer en especulaciones. Se habla de que fue su riesgoso pasado, y un problema acaecido en Tempe Arizona lo que conllevó a la puesta en escena por cuenta del equipo de una especie de “bodyguard” que lo cuida a toda hora. Vamos a centrarnos en el futuro y para ello partiremos de ese contrato de dos años ofrecido en 2011 y que para 2013 les va a costar al menos $40 millones, a mi entender, de haber ofrecido cinco años y no dos como hicieron.
Ese costo lo calculamos partiendo de la premisa cierta de que en 2011 era un prospecto con calidad para recibir un contrato a largo plazo de mínimo cinco años y que, basado en sus números y la competencia del momento, podría haberse conformado con un contrato de $55 a 65 millones. Más aun si consideramos que el equipo disponía de muchos argumentos más que monetarios para hacerle entender que solo ellos estarían dispuestos a tomar el riesgo de su comportamiento y pagar esa cantidad. Si usted suma como los próximos tres años los 30 a 39 millones que pudiesen haber sido, debe restarlos a los seguramente 75 millones (25 por temporada a un mínimo de 5 mínimo) que los próximos tres años creo deberá recibir, allí encontrará la diferencia. ¡Ah! Y no estamos tomando en cuenta el costo de oportunidad del dinero, esto es aritmética pura y simple.
¡Les puedo asegurar que los temas referentes a su vida privada se tocaron y se seguirán tocando Dijeran por ahí, ¡no lo van a pelar! Pero creo que Texas desconfió más del ser humano que del jugador. Allí radica y radicará la diferencia.