Se veía venir
03/05/2012 8:30am | Qué lamentable las noticias sobre las demandas interpuestas a dos de los peloteros cubanos más excitantes de la última década y que nos motiva a reflexionar sobre todas las aristas o variantes que estos hechos traen consigo
Qué lamentable las noticias sobre las demandas interpuestas a dos de los peloteros cubanos más excitantes de la última década y que nos motiva a reflexionar sobre todas las aristas o variantes que estos hechos traen consigo. Ambos peloteros son Alexei Ramírez y el recién firmado Yoenis Céspedes, quienes al parecer han incumplido obligaciones de índole monetaria descritas en aparentes contratos que firmaron en República Dominicana, cuando no fortuitamente “aterrizaron” allí, una vez salieron de su tierra natal para buscar el sueño americano.
El problema radica, sin llegar a hacer juicios de valor con ninguna de las partes involucradas y sin llegar a hacer análisis de orden legal, propio de los abogados, en por qué en el rimbombante y rentable mundo del beisbol de Grandes Ligas siguen sucediéndose casos como estos donde están involucrados jugadores salidos o que llegan de la isla de Cuba.
En primer lugar, y por si no lo sabían, este es un gran negocio que se gesta desde el mismísimo sur de Florida, donde postores, tal cual como vendedores de ganado, colocan el talento sin ni siquiera conocerlo, donde confluyen los interesados, pues por lo general lo que sale de Cuba es “oro puro”. Luego de ello evitan lo complicado de las posturas migratorias que rigen para aquellos que llegan a EEUU ,además del draft universitario, y los “envían” a sitios donde puedan darles nacionalidad formal para luego llevarlos al mercado de agentes libres latinoamericanos, mejor conocido como agentes libres o elegibles según la regla 3(a).
Ya para este momento el jugador ha hipotecado “parte de su futuro”, pues deberá remunerar en términos de valor todo aquel esfuerzo que han realizado varios “actores” para poder llevarlo a feliz término fuera de la isla; o, mejor dicho, a tierra segura, pero aún no la “prometida”. Mi intención, como lo dije, no es hacer juicios de valor, ellos sabrán cómo asumen sus riesgos y compromisos. Por un lado, los buscones de oficio que ponen todo su empeño en pulir estas gemas para que vayan a la venta con la mejor de las propuestas, sus abogados empecinados en “blindar” de cualquier forma la garantía de pago, el agente certificado de MLB, que es el único que puede negociar con equipos de MLB, pero que también es el único que tiene un contrato avalado por el sindicato y conforme a las leyes de USA (por lo tanto, en el caso de Céspedes no estoy de acuerdo cuando lo incluyen dentro de los afectados), y por el otro lado un muchacho que cuando llegó estoy seguro hubiese firmado hasta su sentencia de muerte, y que hoy viviendo bajo la opulencia de un contrato millonario y de “nuevos amigos” pudiera olvidarse incluso hasta del compromiso más importante de cualquier ser humano, como lo es su palabra.