Todos contentos
31/05/2012 7:11pm | Bob Kelly Abreu está a seis hits de Mickey Mantle y con 59 más entrará en el top 100 de los jugadores con más imparables en la historia.
Bob Kelly Abreu está a seis hits de
Mickey Mantle y con 59 más entrará
en el top 100 de los jugadores con más imparables en la historia.
Tuvo
una desalentadora primavera y un pésimo inicio con los Angelinos. Abril
no ha sido habitualmente un buen mes para Abreu; tradicionalmente, su
arranque es flojo y es a las semanas cuando comienza a rendir lo
esperado, siendo la segunda mitad de la temporada su tiempo ideal, pero
los Angelinos no estaban para paciencia y Bob tampoco, así que la
relación terminó.
Entonces algunos pensaron que la carrera del
“Comedulce” había llegado a su final; sin embargo, a los pocos días
comenzaron los rumores: varios equipos, entre ellos los Orioles de
Baltimore, Marlins de Miami e inclusive Yanquis de Nueva York, sonaron
como posibles destinos para el aragüeño. Había que esperar las ofertas.
Mike
Scioscia dijo no creer que sería todo para el criollo y
Albert Pujols
aseguró que no transcurrirían muchos días hasta que estuviera uniformado
nuevamente. No había pasado una semana cuando
Edward Greenberg, agente
de
Bob Abreu, estaba sentado en la oficina de los
Dodgers de Los Ángeles
afinando detalles para su nuevo contrato. La noticia sorprendió un
poco, muchos esperaban un equipo de la Liga Americana, porque hay un
chance adicional para el bateador designado; no obstante, el reto de
estar en un club con aspiraciones y reales posibilidades de jugar en
octubre fueron determinantes.
Los Dodgers buscaron a
Bob Abreu
para fortalecer sus argumentos: un bateador zurdo, con experiencia,
disciplinado en el home, inteligente y hábil corredor, con un guante
nada despreciable.
Así que llegó al equipo del también exyanqui
Don Mattingly, quien era coach de bateo por los días de Bob en el Bronx.
El mánager lo recibió con confianza y de inmediato comenzaron las
oportunidades para demostrar que no había llegado el último out para su
juego. Ya se montó en el potro de los .300 y se ha convertido en un
líder motivador en un momento en el que los Dodgers sufrieron
importantes bajas por las lesiones. Le dieron el chance para demostrar
que aún quedan muchos batazos por dar, y ahí está, contento,
aprovechando cada instante. Aún no se le hace cuesta arriba el camino a
primera base, lo que según decía
Babe Ruth, es lo único que debe hacer
que un jugador cuelgue los spikes.