A Gustavo Polidor le quitaron la vida a los 33 años

Polidor
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Hace veinticinco años fue asesinado, a la edad de 33 años, el pelotero caraqueño Gustavo Polidor.

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El crimen que conmocionó al país fue perpetrado por Hernán López Ortuño y Marcos Quintero  Rojas, asesinos que fueron capturados y condenados a 25 años de cárcel. Ambos lograron obtener inexplicables beneficios procesales para obtener libertad antes de cumplir sus condenas, y luego perdieron la vida en enfrentamientos con policías mientras incursionaban en nuevos actos delictivos.

El homicidio de Polidor, nacido en Caracas el 26 de octubre de 1961,  se produjo la mañana del viernes 28 de abril de 1995, a las puertas de su residencia en la urbanización Santa Mónica de Caracas. 

Tras ser despojado del vehículo, se resistió a que los hampones ingresaran a la vivienda, con su esposa e hijo como rehenes. Ese fue el motivo para que le dieran los dos balazos que le segaron la vida. 

Bigleaguer número 40

Un par de semanas antes, Polidor había  regresado de los entrenamientos primaverales que aquel año 95 se vieron afectados por huelga de jugadores. Trató de conseguir una plaza en la nómina de los Expos de Montreal como jugador de reemplazo, gracias a su experiencia de siete temporadas con los clubes Angelinos, Cerveceros y Marlins entre 1985 y 1993.

Tras cinco años de formación en el sistema de sucursales de los Angelinos, Polidor se convirtió en el 40° grandeliga criollo la noche del sábado 7 de septiembre de 1985.

Gene Mauch, mánager del conjunto californiano, lo llamó en la novena entrada para jugar como reemplazo de Ruppert Jones en el jardín derecho durante un encuentro que perdieron 4 por 3 contra los Orioles, en el Memorial Stadium de Baltimore.

Gustavo no alcanzó la categoría de estrella en su transitar por el beisbol mayor, pero fue un ejemplo para muchos profesionales de la pelota por su dedicación y constancia.

Al momento de regresar de los entrenamientos de los Expos, en abril de 1995, analizaba ofertas para trabajar como scout o  técnico de ligas menores, al tiempo que formaba parte de la directiva de la Asociación Única de Peloteros Profesionales de Venezuela.

En 229 encuentros de Grandes Ligas dejó average vitalicio de .167 con par de jonrones y 35 carreras remolcadas. El primero de sus dos vuelacercas lo conectó en el encuentro número 100 de su carrera. Fue un tablazo solitario, con par de outs en la pizarra, el 27 de julio de 1987, contra Dave Stewart, de los Atléticos, en el Oakland-Alameda County Stadium.

Firmó por $13.500

Bonificación de 13 mil 500 dólares le dieron los Angelinos de California a Gustavo Polidor por su firma, recomendada por el scout Pompeyo Davalillo, cuando le extendieron su primer contrato para jugar en Estados Unidos, el 5 de enero de 1981.

 Poco antes de comenzar la temporada 1980-81, el propio Davalillo había logrado que Pedro Padrón Panza lo reclutara para los Tiburones de La Guaira con bono de 20 mil bolívares.

Polidor jugó pelota desde muy temprana edad. Inició su formación en la Corporación Criollitos de Venezuela en la liga de Casalta, con los clubes Los Choques y Farmacia La Cañada desde la categoría preinfantil hasta prejunior. Luego jugó en LiMenor en junior y Juvenil, con MinFomento, y después actuó en el circuito doble A capitalino con el equipo Urbanos.

De allí fue incorporado a la selección nacional de mayores, con la cual intervino en competencias internacionales como los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Medellín, Colombia, en 1978; los Juegos Panamericanos de San Juan, Puerto Rico, en 1979, y la Copa Mundial de Tokio, Japón, celebrada en 1980.

En su primera campaña en Venezuela se perfiló como una promesa al ser distinguido como Novato del Año.

Con La Guaira jugó por espacio de catorce temporadas entre 1980 y 1995. En 598 juegos de campaña regular dejó average vitalicio de .260 con 177 remolcadas y 27 robos. Como miembro de la famosa “guerrilla” de los Tiburones alzó el trofeo de campeón en las ediciones 1984-85 y 1985-86.

En la Serie del Caribe de 1989, como refuerzo de las Águilas del Zulia, en Mazatlán, México, vivió uno de los momentos más emocionantes de su carrera, al conectar cuadrangular en el décimo cuarto inning, contra el relevista Luis Encarnación, de los dominicanos leones del Escogido, para imponerse 8-7 y asegurar el trofeo de monarcas para el representante de Venezuela.

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