El Ñañas de Yosneidy cedió ante Deportivo Cuenca

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Pese a que en el club Ñañas la convicción era que no había un favorito en la final de la primera Superliga femenina, este sábado, el Deportivo Cuenca ratificó que llegaba con esa credencial -por los números cualitativos durante la temporada- y ganó a domicilio, en la Casa de la Selección, por 1-2.

La experiencia de Madelin Riera, Gianinna Lattanzio y Andrea Pesántez, múltiples campeonas nacionales y seleccionadas de Ecuador, fueron determinantes para que el cuadro morlaco se impusiera, y acariciara el trofeo de campeón.

Ese tridente, con calidad, incidió en los goles y en la superioridad azuaya, que fue observada por una gran cantidad de aficionados que llegaron al escenario de Monteolivo (norte de Quito).

 En el primer gol, Gianinna Lattanzio, tras recibir un pase preciso de Pesántez, hizo volar a la defensa María Pineda y venció a Farissa Córdoba (52m).

Reaccionó Ñañas, con ganas y fútbol, en busca del empate, pero en otra arremetida morlaca la defensa Belén Almachi trabó a Riera dentro del área. Penal inobjetable.

Madelin Riera anotó desde los once metros y sumó su gol 42 (artillera de la Superliga), luego de que la golera Córdoba rechazara el tiro en primera instancia. 

Se reclamó de parte de Ñañas que el gol no debió subir al marcador porque se consiguió tras el rechazo de Córdoba, pero el reglamento de FIFA sí permite esa acción.

El equipo quiteño no desmayó en la búsqueda del gol, y este llegó también de penal, después de una mano de Pesántez dentro del área. Laura Housser descontó (84m).

El partido terminó con agresiones entre las jugadoras, y en medio de la trifulca la árbitra María Cornejo expulsó a la arquera de Ñañas, Farissa Córdoba, y a la volante del Cuenca Erika Vásquez.

El cuadro capitalino pierde mucho, ya que Córdoba ha sido uno de sus baluartes. Este sábado, pese a que su arco cayó dos veces, lo salvó en otras acciones.

El ambiente también se calentó en las gradas, donde las hinchas de Ñañas lanzaron insultos.

El juego de vuelta se jugará el próximo sábado en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, de Cuenca, y la dirigencia azuaya prevé que el escenario esté lleno. EFE

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