Ali vs Foreman: A 45 años del “Ruido en la jungla”

Muhammad Ali fue aupado durante toda la pelea con el grito de ¡Alí, bomayé! (Ali, mátalo!) / GUN
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Hoy, 30 de octubre, se cumplen 45 años de la pelea que es, sin dudas, la más famosa y recordada del boxeo, protagonizada por dos de los mejores pesos completos de la historia. De un lado, el mítico y recordado Muhammad Ali, con récord de 45 ganadas (31 Kos), 2 reveses a los puntos (Joe Frazier y Ken Norton).

En la esquina opuesta, el letal noqueador George Foreman, imbatido en 40 choques, 37 terminados antes del límite, campeón AMB, CMB y The Ring, con 25 años, 7 menos que el aspirante que buscaba recuperar el título perdido por su negativa 7 años antes a alistarse en el Ejército e ir a la guerra que libraba su país contra Vietnam del Norte.

La pelea se montó en horas de la madrugada en el estadio 20 de Mayo de Kinshasa, capital de Zaire, ahora República Democrática del Congo, con aforo para 60 mil personas, cuya capacidad fue rebasada con holgura por un número bastante mayor de aficionados, la mayoría seguidores del retador a quien auparon sin parar durante los 26’ 58” de acción que duró el combate, con un estruendoso ¡Alí, bomayé!, ¡Alí, bomayé! (¡Alí, mátalo!, ¡Ali, mátalo!) que estremeció el local.

La organización fue de Don King, quien se iniciaba como promotor y el cual, sin un centavo en el banco, apeló a su hipnotizante labia para “enganchar” en su proyecto al dictador africano Mobutu Sesé Seko, quien proporcionó el dinero (se ha dicho que $10 millones) que hizo posible el evento en el que ambos púgiles ganaron un poco más de $5 millones c/u. En un chispazo publicitario King bautizó la pelea como “Rumble in the jungle” (“Ruido (o estruendo) en la selva” o “en la jungla”.
Bajo un insoportable calor y de extenuante humedad Ali fue el primero en subir poco antes de las 4:00 de la madrugada. Unos 10 minutos después lo hizo un cabizbajo, sombrío y abucheado Foreman.

Cuando sonó la campana para el primer asalto, mientras en el mundo unos 300 millones de personas miraban la TV, “Big” George comenzó la que sería una ofensiva sin reposo de derechas e izquierdas capaces de derribar a un elefante, Ali se recostaba a las cuerdas, cubriéndose con antebrazos y codos y con los puños en protección de la cara y la cabeza.

Los siete primeros rounds fueron casi una copia al carbón: Foreman a la ofensiva y Ali en las sogas, mientras lanzaba esporádicas ráfagas de derechas e izquierdas, el jab por delante, con la ignorada estrategia -ignorada por todos, menos por él- de rendir por cansancio al contendor. En tanto, un nervioso Ángelo Dundee le gritaba que se alejara sin cambiar golpes, que entrara y saliera. Ali hizo todo lo contrario. De pronto en la octava vuelta, inesperadamente, lanzó su ofensiva crucial, descrita magistralmente por Norman Mailer, el maestro del llamado Nuevo Periodismo, en este corto párrafo de 130 palabras:

“…Luego un tremendo proyectil exactamente del tamaño de un puño dentro de un guante penetró hasta el centro mismo de la mente de Foreman, el mejor golpe de esa noche sorprendente, el golpe que Ali había guardado durante toda su trayectoria profesional…Todavía doblado por la cintura en esa postura de incomprensión, manteniendo los ojos fijos en Mohammed Alí, empezó a tambalearse…Cayó como un mayordomo de sesenta años y un metro ochenta de estatura que acaba de recibir trágicas noticias, sí, fue un largo derrumbamiento de dos segundos durante los cuales el campeón caía por partes mientras Ali daba vueltas alrededor de él, formando un círculo estrecho y con la mano preparada para pegarle una vez más, pero no hubo necesidad; fue una escolta completamente íntima hasta el suelo”.

El réferi Zachary Clayton contó los 10 segundos acompasadamente, con Foreman trastabillando, acabado, y Ali mirándole, como estupefacto, desde una esquina neutral.

*(Fragmento de “El combate”, novela-reportaje de Norman Mailer).

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×