Tres no hits no runs una difícil hazaña

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Uno de los logros más difíciles en Grandes Ligas, es tirar más de dos juegos sin hits. Justin Verlánder (Astros) se anotó este año su tercero, a los 36 años de edad, y ha sido solo el sexto que en los 149 años de jugarse pelota en las Mayores, llega a ese número.

Solo seis, mientras que 24 han ganado 300 o más juegos, 17 figuran con, por lo menos, tres mil strikeouts; 32 han conectado tres mil o más incogibles, 86 coleccionaron 100 o más grand slams y 27 han sacado 500 o más jonrones.

Por eso uno ve grandote a Nolan Ryan, quien dibujó siete juegos sin hits, ¡¡siete!!. Sandy Koufax tiró cuatro, y con tres aparecen, Cy Young, Larry Corcoran, Bob Feller y Verlander. Pero si es cuesta arriba coleccionar trío de no-hit en este nivel, tampoco parece nada fácil hacerse de dos, porque solamente otros 29, ningún latinoamericano, han podido meterse en el exclusivo club. Cierto, ninguno de tantos lanzadores de habla hispana que han pasado por las Grandes Ligas, ha logrado más de un no-hit.

Aquí los 35 gloriosos muchachones especialistas en no hit no run…: Nolan Ryan tiró siete, Sandy Koufax cuatro, Cy Young tres, Larry Corcoran tres, Bob Feller tres, Justin Verlander tres. Y los siguientes, dos cada uno…: Mike Fiers, Jake Arrieta, Max Schezer, Tim Lincecun, Homer Bailey, Roy Halladay, Mark Buehrle, Randy Johnson, Hideo Nomo, Bob Forsch, Steve Busby, Bill Stoneman, Ken Holtzman, Don Wilson, Jim Maloney, Jim Bunning, Warren Spahn, Carl Erskine, Virgil Trucks, Allie Reynolds, Johnny Vander Meer, Dutch Leonard, Addie Joss, Frank Smith, Christy Mathewson, Theodore Breitenstein, Adonis Terry, Al Adkinson, Pud Galvin.

Una vez le preguntaron a Cy Young, cómo hacía su trabajo durante los juegos sin hits, y respondió…: “Mi intención en todos los juegos, no importa cuántos hits me hayan conectado o cuantos innings lleve sin permitir incogibles, es hacer out al bateador de turno. Me preocupo por la pizarra, más que por la ausencia de hits en mi casilla”.

Y Verlander expresó en entrevista televisada en Houston…: “Lanzar un juego sin hits, para mí, por supuesto que es muy diferente a cualquier otro. Después del quinto inning, todo es presión. Y esa presión es mayor en el dugout, que cuando estoy en la lomita. Los compañeros del equipo tratan de no hablar del no hit, por aquello de que eso trae mala suerte. Y esos silencios me penetran hasta el alma. Cada inning aumenta la angustia. Pero lo mejor es concentrarse en no dejar de dominar la pelota, lanzarla como se quiere y hacia donde se desea”.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print
Publicidad
×