Tripleplay | Rod Carew y el Caracas

Esta historia se instaló en la mente de César Tovar, apenas observó desde el jardín central, cómo Rod Carew era arroyado mientras completaba una doble matanza. Era el 22 de junio en el estadio County de Milwaukee, donde Tovar, el camarero y los Mellizos, visitaban a los Cerveceros.

En la parte baja del cuarto inning, Milwaukee tenía a un corredor en la primera base sin outs. Mike Hershberger dio un rodado por la antesala y Harmon Killebrew pasó la bola a Carew en la intermedia. El dobleplay se completó, pero en el deslizamiento, Mike Hegan golpeó la pierna derecha de Carew, que debió abandonar el campo lastimado.

Carew, que al instante del accidente iba camino a su segundo título de bateo consecutivo en la Liga Americana con un promedio de .376, no regresó a la alineación de los Mellizos hasta el 20 de septiembre, dos meses que Tovar aprovechó para tratar de convencerlo de terminar de recuperarse con los Leones del Caracas, durante el campeonato 70-71 en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Le hablaba en el vestuario, mientras comían en el hotel, le insistía en los aviones y en el dugout.

“Habló con el Negro Prieto y Pompeyo”, le decía. “Con Vitico, tú y yo en los tres primeros turnos, nadie nos gana”.

Carew arribó a principios de octubre y provocó una conmoción en Caracas. Durante las prácticas de los Leones, los periodistas de los diarios deportivos, asistían diariamente al Universitario para verlo batear y fildear, y arrancarles cualquier declaración, mientras los fanáticos concurrían religiosamente al estadio, para ver lo más cerca posible en persona, a una genuina estrella de las grandes ligas. Fotos iban y venían con el uniforme del Caracas, flanqueado por Víctor Davalillo y César Tovar, la promesa ofensiva en los tres primeros turnos de la alineación.

Sin embargo, todo fue un sueño. No hubo una declaración oficial. Pero el dueño del equipo, Oscar Prieto, y el manager Pompeyo Davalillo, pensaron que el panameño de 25 años, pedía mucho dinero para jugar y aún no se había recuperado por completo de la lesión. Fue despedido sin haber sido contratado.

En su lugar, el Caracas firmó a un infielder de nombre Kurt Bevackua que aún no había llegado a las ligas mayores.

Carew se desquitó del desaire del Caracas en la temporada siguiente. El gerente general Rubén Mijares lo contrató para los Tigres de Aragua. Fue líder bate del campeonato con average de .355, participo en 56 de los 62 juegos del equipo, terminó como manager, y en los siete desafíos de la final contra los Tiburones de la Guaira, bateó para .462 y los Tigres alcanzaron el primer título de su historia.

Maracay cayó a sus pies.

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