En la pelota | Ruth y Chapman, dos muertes históricas

Hoy lunes hace 73 años que murió Babe Ruth.

Mañana hará 101 años de la única muerte de un bigleaguer por un pelotazo, la de Ray Chapman.

A los 53 años de edad, Babe Ruth murió tal día como hoy, 16 de agosto de 1948, para ser eterno. Había sufrido intensamente durante dos años en lucha contra un cáncer en la garganta, que no le permitía hablar de manera normal.

Barry Bonds (762) y Hank Aaron (755) sacaron más jonrones que El Babe (714), pero después de más de 70 años de muerto, se habla más de Ruth que de todos los demás jonroneros juntos.

Y no es un asunto de Estados Unidos nada más, su fama es universal. Por ejemplo, en México tienen el honor histórico de que, en swing de exhibición, despachó el último batazo grande de su vida sobre las bardas del parque Delta. Ocurrió el 30 de mayo de 1946, exactamente a los 11 años de su retiro, y gracias a una de las genialidades de Jorge Pasquel.

Ahora, el primer jonrón suyo como profesional surgió el cinco de septiembre de 1914, en triple A, de los Medias Rojas. Eran los Grays de Providence, Liga Internacional, y jugaban frente al Toronto. El lanzador Ellis Johnson fue la víctima y había dos corredores en las bases. Ruth ganó el juego 4-0, permitió un solo hit. “Nunca he querido que olviden a Babe Ruth, solo deseo que me recuerden a mí también”… Hank Aaron.-

Chapman iba a retirarse al terminar esa temporada

El umpire, Tom Connolly, gritó desesperado que llamaran a un médico (no los tenían los equipos bajo contrato, como hoy día). Los jugadores rodearon a Ray.

Con ayuda de varios de ellos, logró incorporarse, caminaban rumbo al clubhouse.

“Infórmenle a Kate (su esposa) que estoy bien”, balbuceó, “y por favor, mi sortija”.

El trainer le guardaba un anillo con brillantes, regalo de ella, Kathleen Daly, quien esperaba el primer hijo de la pareja, y le había despedido la noche anterior en la estación del tren en Cleveland. Chapman, en su novena temporada de Grandes Ligas, había planificado retirarse al terminar la de ese año.

“Ya no quiero estas separaciones de mi esposa” solía decir, “voy a trabajar todo el tiempo en Cleveland”. Le colocaron la sortija en el dedo anular izquierdo. Trató de sonreír, pero se desmayó.

Con la cabeza destrozada quedó el SS de los Indios

La tragedia de Chapman había comenzado el día anterior, durante la calurosa tarde del lunes 16 de agosto de 1920 en Polo Grounds, el parque de Manhattan.

Carl Mays, de 26 años, pitcher derecho de los Yankees, quien tiraba violenta recta por debajo del brazo, se enfrentaba a Ray Chapman, shortstop de los Indios de Cleveland, de 29 años, bateador derecho, y primero al bate en el quinto inning.

Chapman, solía acercarse mucho al home-plate, lo que incomodaba y enojaba a los lanzadores. Aún no se usaban los cascos, inaugurados por Ralph Kiner en la Nacional y Phil Rizzuto en la Americana en 1947. Ganaban los Indios 3-0, y la cuenta llegó a 1-1.

El lanzamiento siguiente se estrelló contra la cabeza de Chapman, quien cayó sobre el home. Manaba sangre por las orejas. Había silencio absoluto en el estadio.

EN TIPS

La tumba de Ruth

La tumba de Babe Ruth la visitan millares de personas cada mes, y llevan regalos, especialmente pelotas, que dejan como homenaje.

Puerta del Cielo

Ruth está sepultado en el Gate Heaven (Puerta del Cielo), sección 25, lote 1115, Hawthorne, New York.

Los Indios ganaron hasta la Serie Mundial ese año

En el St. Lawrence Hospital, encontraron fractura del parietal izquierdo. En la madrugada del martes 17, y a las 12:29, comenzaron la operación, que concluyó a la 1:44 de esa mañana. Ray respiraba mejor, hubo optimismo, lo daban por salvado. Pero murió a las 4:50.

Llamaron de las menores a Joe Sewell, quien hizo maravillas como shortstop y al bate (322). Jugando en memoria de Chapman, ganaron hasta la Serie Mundial a los Dodgers en siete juegos.

A la viuda de Chapman, le entregaron tres mil 986 dólares con 31 centavos, que correspondían a su esposo por el Clásico de octubre. Cleveland estuvo de luto ese invierno de 1920.

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