En la pelota | Anunciarían mañana a Pete Rose para ingresar al Salón de la Fama

Si pudiera ser candidato, Pete Rose sería anunciado mañana martes como dueño de un nicho en el Salón de la Fama de Cooperstown, con no menos del 90% de los votos. Pero no nos dejan ni mencionarlo en la planilla.

Y así hubiera ocurrido en cualquiera de los 20 años que lleva sin poder ser candidato. Su primera oportunidad en la planilla era en 1991, de no haber sido execrado del beisbol de por vida, vía el comisionado Bart Giamatti, en 1989.

Nadie hizo más por el beisbol que este ejemplar nativo de Cincinnati, quien celebrará sus 80 años el 14 de abril y quien jugó durante 24 años en las Mayores, hasta 1986.

Se entregaba al máximo en busca de las victorias de su equipo, era un líder natural en el clubhouse, en el dugout y en el terreno. Bateó más incogibles que nadie en los 150 años que van de Grandes Ligas, cuatro mil 256, y dejó promedio al bate de 303.

Solo tuvo destacada una de las habilidades para el beisbol, la de chocar los lanzamientos. Pero no era poderoso al bate, ni corredor veloz, sus manos no retenían bien la pelota, ni su brazo era poderoso. Por eso jugó en cinco posiciones (primera base, segunda base, tercera base, leftfield y rightfield).

“Pete no es estelar en ninguna posición” dijo el mánager, Sparky Anderson, “pero tiene que jugar todos los días, porque es el mejor de todos, no solo de nuestro club, sino de las dos Ligas”.

Llegaba a los estadios cuatro y cinco horas antes de cada juego, para entrenar. Así fue como pudo sacarle a su cuerpo brillantes resultados.

¡Ah!, pero nadie es perfecto. Pete Rose nació apostador y apostador morirá. También es cierto que jamás apostó a que su equipo perdería. Pete Rose apostaba a la vista de todos, porque apostar no es un delito en Estados Unidos.

Se permite apostar por teléfono, on line, personalmente o a través de agentes.

Una agencia de apuestas de Las Vegas, recibía de Pete Rose, al comenzar cada temporada, 324 mil dólares, dos mil por cada juego de todo el año, para apostarlo a que ganaba el club donde jugaba Pete (Rojos, Phillies o Expos). Sus equipos fueron ganadores.

Sin embargo, tras Giamatti, también se han ensañado contra él los siguientes comisionados, Fay Vincent, Bud Selig y Rob Manfred.

Ha habido perdones de involucrados en apuestas y en tráfico de drogas, como los casos de Willie Mays y Mickey Mantle, execrados por aparecer en comerciales de casinos de las Vegas; y Fergunson Jenkins, sentenciado en su país, Canadá, por tratar de introducir drogas; más Orlando Cepeda, encarcelado aquí, en Estados Unidos, en dos oportunidades por tráfico de drogas. Esos cuatro están en el Salón de la Fama, y nadie ha protestado.

¿Qué es lo más grave hecho por Pete Rose para que lo traten diferente?… Que nadie se atreve a ir en contra de la memoria de Giamatti.

Todos sabíamos de las apuestas diarias que le gustaba hacer

Pete Rose apostaba a la vista de todos, porque nunca negó ser apostador. Y retaba a sus compañeros de equipo a jugar a la apuestas por cualquier cosa nimia, como el clima o la probabilidad de que cayera un aguacero y suspendieran el partido de su novena.

Cierta tarde, en Riverfront Stadium, de Cincinnati, varios periodistas observábamos la práctica de bateo en el terreno, alrededor de la malla protectora de los fouls. Pete Rose, Cesarín Gerónimo y David Concepción, esperaban por su turno donde estábamos nosotros.

De pronto, Gerónimo dijo…: “Mira esas nubes tan oscuras, parece que va a llover”.

En seguida Rose lo encaró y le dijo:“¡Voy mil dólares a que no llueve!”.

Todos estallamos en carcajadas. Y Cesarín, quien nunca ha sido apostador, no apostó.

Giamatti lo execró porque quería ser famoso

Después de dos años de presidente en la Liga Nacional, A. Bartlett Giamatti fue elegido comisionado del beisbol para cinco años. Ilustre profesor y ejecutivo de la Universidad de Yale, graduado magna cum laude en literatura, y había escrito algunos libros.

Pero desconocido. Y quería ser famoso. Estudió el caso de los ocho Medias Negras de 1919, expulsados de por vida por el comisionado Kenesaw Mountain Landis, lo que le hizo muy conocido en el beisbol.

Para copiarlo, Giamatti execró a Pete Rose el 23 de agosto de 1989, ocho días antes de morir el mismo Giamatti.

EN TIPS

Palabra de Sparky. “Dame un róster, solo de 15, que todos jueguen como Pete Rose, y ganaremos, año tras año, hasta la Serie Mundial”… Sparky Ánderson.

Dar el cien por ciento. “Pete nos convierte en ganadores. Tenemos que dar el ciento por ciento, igual que él”… George Foster.

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