¿Sabían que un día como hoy de 1964, Sandy Koufax realizó la única apertura de su carrera en un juego inaugural de temporada?
Esa tarde enfrentó en Los Ángeles a los Cardenales de San Luis. Dada mi pública y ancestral devoción por Koufax, la pregunta posee cierta recurrencia: “Humberto, cómo es posible que un pitcher de su nivel y con todos esos logros, solo haya tenido una apertura inaugural?”
Por supuesto tiene que llamar la atención. Allí tienen a Clayton Kershaw con los mismos Dodgers. Esta temporada tuvo su undécima asignación en catorce años para el celebrado y esperado encuentro. Sin embargo, por razones, algunas ajenas a su voluntad, solo tuvo ésta de la que se cumplen 57 años.
En su período de esplendor, entre 1961 y 1966, como el pitcher número uno de la Liga Nacional, Koufax pudo tener otras dos aperturas inaugurales de campaña en 1965 y 1966. En la primera de ellas su asignación estaba anunciada dado el entrenamiento primaveral que había cumplido, pero un par de fechas antes presentó dolores en su brazo de lanzar que obligaron su postergación.
En la otra, había emprendido una huelga junto con el lanzador Don Drysdale en procura de un mejor contrato, y al terminar el conflicto laboral solo restaban un par de semanas para el inicio de la campaña.
Koufax venía de comandar la Nacional con 25 victorias, 306 ponches, efectividad de 1.88 y 11 blanqueos. Méritos más que suficientes para recibir el honor.
San Luis, que seis meses más tarde conquistarían el gallardete de la Liga Nacional, esa noche contra Koufax, salvo la excepción del jardinero Lou Brock que todavía no había llegado de los Cachorros de Chicago, presentó una alineación defensiva y ofensiva que los ayudaría a ganar la corona: el dominicano Julián Javier como segunda base, Dick Groat en el campocorto, Bill White en la primera almohadilla, Charlie James en el jardín izquierdo, Ken Boyer en la antesala, Carl Warwick en el bosque derecho, Curt Flood en el central, Bob Uecker en la receptoría y Ernie Broglio como lanzador.
Koufax tuvo corredores en seis de los nueve capítulos pero nunca más de dos y ninguno pisó la tercera base. Espació seis imparables –todos sencillos- ponchó a 5 y no regaló bases por bolas. Los Dodgers ganaron 4 a 0 amparados por sencillos impulsores de Ron Fairly y Jim Gilliam y un jonrón de dos anotaciones de Frank Howard en el octavo.
En solo dos horas con seis minutos, 50.451 aficionados congregados en el Dodger Stadium, vieron cómo Koufax blanqueaba a los Cardenales para el primero de sus 19 triunfos de la temporada. Concluyó con marca de 19-5 sin volver a lanzar en el último mes y medio del calendario.




