El aniversario de su nacimiento es este domingo. Exactamente el 6 de febrero. Pero cómo no recordarlo hoy viernes si se trata de Babe Ruth, quizás el pelotero más popular de cualquier época de las grandes ligas, mientras no pocos lo reconocen como el más grande de todos los tiempos. Y no estamos hablando de estatura, aunque medía 1,88 metros y pesaba 97 kilogramos.
Ruth nació el 6 de febrero de 1895 en la ciudad de Baltimore, lanzaba y bateaba a la zurda, y parte de su leyenda como pelotero fuera de serie, se sustenta en el hecho cierto de tener un talento sin igual, tanto como pitcher como bateador.
Su primer contrato para jugar en las ligas mayores, lo obtuvo de los Medias Rojas de Boston, que el 9 de julio de 1914, lo adquirieron de los Orioles de Baltimore, para quienes Ruth jugaba en la Liga Internacional, un circuito semi profesional. Aparte, los Orioles recibieron 25 mil dólares. Ruth estuvo en Boston durante las siguientes seis temporadas.
Un lapso en que obtuvo prestigio como uno de los mejores lanzadores de la Liga Americana, al ganar 89 encuentros -23 y 24 victorias en 1916 y 1917- mientras era líder en efectividad con 1.75, 9 blanqueadas y 40 aperturas en 1916. Como colofón, ese año y en 1918, los Medias Rojas se titularon en la Americana, mientras en la Serie Mundial, Ruth tuvo marca de 3-0 y efectividad de 0.87 en 31 entradas.
Fue esa actuación lo que llevó a los Yanquis de Nueva York a comprar su contrato a los Medias Rojas por 100 mil dólares, una cantidad exorbitante, en diciembre de 1919. La segunda parte de la leyenda del toletero estaba por comenzar. Con los Yanquis, Ruth pasó a tiempo completo, de la lomita del lanzador a los jardines, justo el bosque derecho.
Pero en particular, al home de los bateadores. En diez de las próximas dieciséis campañas, fue líder del circuito en jonrones, sobresaliendo el hecho de ser el primer bateador en al menor disparar 40, 50 y 60 cuadrangulares en una sola temporada, como sus legendarios 60 vuelacercas en 1927. Entretanto, los Yanquis en su presencia atraparon siete gallardetes y tres Series Mundiales.
Este es un espacio brevísimo para recordar lo hecho por Ruth, a quien apodaban “El Bambino” y “El Sultán de la Estaca” en su andar las grandes ligas, de 1914 a 1935. Pero sepan que se marchó con 714 cuadrangulares, 2214 carreras empujadas y al menos 100 remolcadas en trece campañas, 2174 anotadas, corona de bateo, y un promedio ofensivo de .342 puntos.
En 1936 ingresó al Salón de la Fama en la escogencia que abrió las puertas del templo de los inmortales. Recibió 215 de los 225 posibles votos. Falleció en 1948 a los 53 años de edad.




