La final de la Liga Futve se jugó con la tensión propia de un clásico, con más nervios que fútbol en amplios pasajes del encuentro disputado en el Olímpico.
Ambos equipos tuvieron ocasiones para definir el partido en los 90 minutos del tiempo reglamentario, pero el apuro del Caracas por un lado y las intervenciones salvadoras de Beycker Velásquez por el otro, llevaron el duelo hasta el azar de los penales, donde el agotamiento, la presión y la habilidad del arquero Cristopher Varela dieron el título al Deportivo Táchira, su noveno en su historia y el primero como visitante en la casa del acérrimo rival.
Caracas sufrió durante todo el partido del apresuramiento y las imprecisiones de sus mediocampistas. Edson Castillo falló reiteradamente en sus intentos de jugar largo. Nunca logró conectarse con Bonsu Osei, Akinyoola y Richard Celis.
La desesperación por resolver el partido en una sola acción, como si buscara un golpe de nocaut, obnubiló su serenidad para generar circuito de juego con sus compañeros. El virus de la imprecisión también contagió a sus escuderos en la mitad del campo.
Leo Flores se perdió en la espesura del partido y en la única acción de contraataque de la que dispuso Caracas en los primeros 45 minutos, el juvenil Manuel Sulbarán falló en meter el pase cruzado, cuando Akinyoola caía solo por la banda izquierda para rematar con espacio.
Duelo de pistoleros
La segunda parte fue un duelo de pistoleros entre Bonsu y Gondola que ganaron los guardametas. El ghanés metió un bombazo que tapó Varela y otro disparo que se estrelló en la base del palo izquierdo. El panameño respondió con dos cañonazos que fueron repelidos por Velásquez. Pero Bonsu fue devorado por la presión del clásico.
La ansiedad de ganar el partido y consagrarse con el rojo lo cegó. Se ganó una segunda amarilla y una muy tonta expulsión, por increpara con excesiva vehemencia al árbitro Jesús Valenzuela.
Con uno menos, Caracas acarició la hazaña de levantar la Copa en la única acción notable de Castillo, que sacó un disparo venenoso de media distancia que pasó cerca del travesaño en el último minuto del tiempo añadido.
Zaguero impasable
Si Táchira logró salir bien librado del Olímpico, se debió en gran parte al notable trabajo defensivo que realizó Jesús Quintero sobre Akinyoola. El zaguero aurinegro ganó todos los duelos que sostuvo con el beninés Akinyoola.
Le impidió que recibiera con espacio, lo desarmó en los duelos uno contra uno sin incurrir en excesos, despojándolo del balón para impedir que el delantero del Caracas se abriera camino con su potencia y velocidad.
Meñique se creció
Los dos tiempos extra fueron un querer y no poder para el Deportivo Táchira. El ingreso de Marlon “Meñique” Fernández cambió la dinámica. Movió la pelota de lado a lado y complicó a la defensa del Caracas con sus lanzamientos cruzados. Nelson Hernández gozó de la mejor ocasión pero su remate de cabeza picó muy alto y se fue por encima del travesaño.
Las posibilidades del Caracas de ganar en los 30 minutos extras desfallecieron cuando Akinyoola se derrumbó en el terreno, exhausto de tanto correr sin ningún destino en la cancha, y ni siquiera pudo comparecer a la hora de decidir todo desde el punto de castigo.
Táchira había dominado el partido desde la aplicación táctica. Cerró las líneas de pase del Caracas, destrozó los nervios de Bonsu, anuló a Akinyoola y exhibió más aplomo para anotar sus cuatro lanzamientos que le dieron el título. Fu una final emotiva, luchada, que coronó el mejor planteamiento de los aurinegros.
La Liga Futve se anotó un golazo con la difusión del campeonato
Es innegable el despegue que ha tenido la Liga Futve desde que tomó las riendas del campeonato y ya no depende para su organización de las decisiones de la Federación Venezolana de Fútbol. Bajo la presidencia de Akram Almatni el campeonato alcanzó una proyección en los medios como nunca antes.
Hay que reconocer que el fútbol profesional volvió a las pantallas del sistema público de televisión, bajo la gestión del hoy viceministro, William Castillo, quien abrió las puertas de Tves para la difusión del torneo profesional y del deporte en general.
Pero este año, la Liga Futve logró que además de Tves, otros medios nacionales como Venevisión se sumaran a la transmisión de las jornadas, y se pudieran ver cada uno de los partidos. A nivel internacional, la Liga Futve también se pudo ver a través de la plataforma de Goal TV.
La atención a los medios que cubrimos la final en el Olímpico fue generosa, desde el mismo momento de la acreditación. El excelente trabajo que realizó todo el equipo de comunicación, a cargo de Juan Sifontes, difundiendo datos históricos, entrevistas y anécdotas en las redes sociales de la Liga Futve merece un reconocimiento especial.
La puesta en escena del último partido con la seguridad para los aficionados, la impecable transmisión y la sobria ceremonia de premiación estuvo a la altura de tan importante evento.
Sin embargo, aún hay margen para mejorar. Habría que colocar conexiones a Internet para los medios de comunicación, indispensables en estos tiempos de inmediatez informativa. Y colocar escritorios para quienes vamos al estadio con computadoras para reseñar desde la tribuna de prensa. Son detalles que hay que cuidar.




