Desde su origen los Juegos Deportivos Nacionales fueros criticados por el despilfarro de recursos en la construcción de instalaciones en los diversos estados que acogían el evento. La idea de celebrar estas competencias tenían como objetivo el que solo los atletas élites del país midieran sus potencialidades. Carlos Parisca Mendoza, presidente del Instituto Nacional de Deportes entre 1959 y 1962, instauró esta competencia con el decreto de Ley número 515 del 9 de enero de 1959 y un año después también creó la desaparecida Escuela de Entrenadores Deportivos, todo con el propósito de que la semilla de la práctica deportiva se sembrara en todo el país.
En esos tiempos de nacimiento de la democracia de élites del pacto puntofijista, Parisca quería que el deporte sirviera como herramienta educativa y social. Lo que importaba no era “sacar campeones”, sino que cada vez más jóvenes tuvieran acceso a la formación integral a través de la práctica de algún deporte, como el propio Parisca detalló en ocasión del Foro del Deporte, realizado en 1968 en la Universidad Central de Venezuela, entonces regida por el insigne rector Jesús María Bianco.
En su ponencia sobre la realidad del deporte en el país ofrecida en la UCV, Parisca ya señalaba que su idea de promover el deporte se había distorsionado y advertía sobre la desmesura presupuestaria que acarreaba organizar es evento, como si se trataran de unos Juegos Olímpicos. “Yo me abismé cuando se dijo que para los III Juegos Deportivos Nacionales a celebrarse en Barcelona, se necesitaba construir instalaciones por el valor de diez millones de bolívares. Me parece absurdo gastar diez millones de bolívares en unas instalaciones deportivas para realizar un evento que dura una semana y que luego no van a tener una utilidad que justifique su costo. Creo que el error se va a repetir en Maracaibo; y pienso que si el mismo error se sigue cometiendo en cada una de las capitales de Estado, donde deban realizarse los Juegos Deportivos Nacionales, estos no podrán seguir realizándose”.
Las palabras de alerta de Parisca cayeron en saco roto. Los Juegos continuaron celebrándose y cada vez con más derroche de recursos. Los jugosos contratos para construir instalaciones que luego caían en el abandono, los negocios con el hospedaje, la compra de materiales, equipamiento y la alimentación de las delegaciones llenaron los bolsillos de encumbrados dirigentes deportivos que se convirtieron en vacas sagradas, y siguen oficiando desde su sacrosanto olimpo.
El afán de invertir recursos del estado en instalaciones llevó a la exageración de proponer la edificación de una cancha techada y con aire acondicionado para las competencias de toros coleados, lo que no llegó a concretarse en los Juegos Deportivos Llanos 2007.
Un informe enviado por la entonces ministra del Deporte, Victoria Mata al presidente Hugo Chávez, sirvió para poner fin al gasto suntuoso en los Juegos Nacionales que entraron en una obligada pausa.
Bajo la gestión ministerial del hoy gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, los Juegos Nacionales resurgieron en 2011 con una visión más austera. Se aprovechó las instalaciones disponibles en diversos estados para que los atletas retornaran a la competencias, y el mismo camino siguió la ministra Alejandra Benítez, cuando los Juegos se efectuaron en 2013 en Caracas, Miranda y La Guaira. La pandemia del coronavirus impidió en la nueva edición de los Juegos Nacionales se celebraran en 2020, pero volverán a disputarse del 8 al 19 de diciembre próximos, bajo el mismo concepto de sedes compartidas. Esperemos que el espíritu de austeridad se mantenga y que los Juegos renazcan con el presupuesto justo.
La guerra contra Feveatletismo pone en riesgo a Yulimar Rojas
La participación de Yulimar Rojas en los Campeonatos Mundiales en Pista Cubierta de Belgrado, Serbia, en marzo, y al aire libre en Eugene, Estados Unidos, en julio del próximo año, están en grave riesgo por la guerra particular que tiene el presidente del Comité Olímpico Venezolano, Eduardo Álvarez, contra la Federación Venezolana de Atletismo que preside Wilfredys Alvarado.
Feveatletismo quitó el apoyo a Álvarez para su continuidad en el COV en las elecciones de enero del próximo año, y en represalia el señor de los anillos locales decidió no reconocer las elecciones realizadas por esta entidad en la que Alvarado salió reelecto.
La Ley del Deporte no le otorga ninguna competencia al COV para reconocer las elecciones de las federaciones, pues es una atribución del Directorio del IND. La Federación Internacional de Atletismo dio su aval a las autoridades de Feveatletismo.
Pero si el COV llega a suspender a esta entidad, Yulimar no podrá ser inscrita para competir en los Mundiales, como ha denunciado el dirigente de Feveatletismo, Marcos Oviedo. ¿Qué dirá el IND sobre esta injerencia del COV en materia electoral?
Entidades deportivas esperan por reconocimiento
La mayoría de las federaciones deportivas venezolanas realizaron sus elecciones para renovar autoridades de cara al nuevo ciclo deportivo de 2021-25. Sin embargo, ninguna podrá participar en las próximas elecciones para renovar las autoridades del Comité Olímpico Venezolano en enero del próximo año, si antes no reciben el reconocimiento del Directorio del Instituto Nacional de Deportes, que por razones desconocidas tiene un año sin el nombramiento de las autoridades respectivas para realizar sus reuniones.
De acuerdo a la Ley del Deporte, el IND es el único organismo con atribuciones legales para revisar el proceso eleccionario de las entidades deportivas, a través de la Consultoría Jurídica, y aprobar su funcionamiento. Por eso, es vital que el Directorio vuelva a retomar cuanto antes sus funciones legales y le otorgue a las asociaciones y federaciones deportivas la providencia administrativa para el respectivo reconocimiento.




