EFE | PARÍS.- La selección francesa festejó ayer con una cómoda victoria ante Andorra su centésimo partido en el Estadio de Francia (3-0), la segunda goleada en tres días en la que de nuevo marcó Kingsley Coman y en la que Antoine Griezmann falló otra vez una pena máxima.
Los campeones del mundo garantizaron lo esencial, un triunfo que mantiene altas sus opciones de clasificarse para la Eurocopa de 2020, aunque la primera posición se la jugarán con Turquía, que les derrotó en su terreno.
No se llenó el imponente estadio inaugurado en 1997 en un amistoso contra España y donde el entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane, marcó el primer gol, cien partidos atrás en los que los “bleus” han construido un fortín.
El estadio volvió a escuchar el himno de Andorra, tras el error del último duelo, y también volvió a ver cómo Coman aprovechaba la baja por lesión de Kylian Mbappé para marcar al 18’ y cómo Griezmann fallaba un penalti.
Clément Lenglet, anotó el segundo de cabeza, su primer tanto con la selección en su tercera convocatoria.
Redondearon el marcador dos jugadores del banquillo y lo hicieron en el tiempo añadido. El bético Fekir lanzó una falta desde la izquierda, el disparo fue rechazado por el portero y llegó a pies del exsevillista Ben Yedder, que logró el tanto final.




