El campeón olímpico de Londres 2012 y campeon Panamericano en los recientes Juegos de Lima, Rubén Limardo Gascón, es uno de los atletas que figura en la lista de atletas priorizados para los Juegos de Tokio 2020, los cuartos consecutivos en su legendaria tryaectoria en las pedanas.
Tras culminar la temporada anual de esgrima, Limardo aprovechó las vacaciones para enfrentar la principal preocupación con vista a los Juegos: sus doloridas rodillas.
En Lima, donde obtuvo su tercera presea dorada en la espada individual en cuatro finales consecutivas, Limardo compitió “remendado”. En sus planes estaba pasar una vez más por el quirófano para operarse de los ligamentos, pero recibió mejores noticias.
“El médico que me está tratando descartó la operación, porque corro el riesgo de que a la vuelta de seis meses los ligamentos vuelvan a desgastarse y eso origine un mal mayor, como el tener que retirarme”, explicó el también dos veces subcampeón del mundo.
Así que en lugar de bisturís, el tratamiento que sigue el espadista guayanés consiste en inyecciones de plasma que le han permitido recuperarse más rápido de lo esperado.
“El tratamiento comprende tres fases y se supone que en la segunda fase se ven los resultados. Pero me ha ido bien, y ya en la primera fase he podido entrenar de nuevo sin molestias. Antes parecía un anciano y me costaba hasta pararme para caminar”, señaló Limardo, que si bien todavía no está clasificado a Tokio, tiene medio boleto en el bolsillo por su clasificación como número uno del ranking de América.




