Hombre jocoso, gustoso de una broma para hacer alegre la jornada de traqueos. Así podemos definir a Ademar Piñango Meléndez. Sexto de unos nueve hermanos, hijo de la unión de sus padres Pedro Ramón Piñango y Roselina Meléndez.
El INH le rendirá un merecido homenaje a “Piñanguito” este domingo a la altura de la tercera válida del 5 y 6, siendo la novena carrera de la tarde.
Ademar nació el 2 de julio de 1935, en San Francisco, Parroquia Montes de Oca, Distrito Torres, Estado Lara; a la sazón tiene 84 años.
La semilla por el turf surgió al frecuentar el hipódromo El Paraíso en 1948, como simple aficionado. Empero, Piñango intentó servir en la Escuela Naval y de convertirse en oficial de la marina, a la vez, que frecuentaba el ring de box; pero las restricciones a su libertad y el derechazo a su quijada en un guanteo que le provocó caer a la lona, acabó de plano con sus sueños iniciales.
Entré como estudiante en la primera Escuela de Entrenadores que se abrió en el año 1955 en El Paraíso, que funcionaba frente al Colegio San José de Tarbes, a pocas cuadras del hipódromo El Paraíso. La escuela la dirigía David Itriago Chapín”.
Piñango se graduó en julio del año 1957, en la promoción Fernando Talavera y realizó la pasantía en las cuadras de los entrenadores Emilio Asenjo y Carlos Muñoz Candía, donde estuve 14 meses.
-¿Estreno?
-Debuté con el ejemplar Cariño II del stud Diana y gané la carrera con el jinete Tadeo Arrieche, fue en octubre de 1957.
Piñango comenzó su carrera en el último año del desaparecido hipódromo de El Paraíso, en la mudanza a La Rinconada.
-¿Y Vélika?
-Vélika llegó a mis manos, luego de que tuve un tiempo sin caballos, pero antes me pasaron un ejemplar llamado Burguesito casi sin los cascos y estuve un año curándolo y al final me ganó 5 carreras y luego sería un crack en Maracaibo.
“La mantuve invicta hasta 7 veces, perdió una carrera por distanciamiento con la yegua Hynita. Gané con ella los clásicos Ciudad de Caracas, Francisco de Miranda, José Antonio Páez, Fuerzas Armadas de Cooperación, Alberto Smith, Batalla de Carabobo, Cavepro y Fuerza Aérea, una auténtica campeona.
-¿Recuerdos del Caribe?
-Asistí con la yegua Vélika, en realidad con bastante opción, aunque tuvo contratiempos con el jinete Rogelio Cortez, pues se apareció en Puerto Rico un viernes pesando 53 kilos, y aún así llegamos tercero.




