La final única de la Copa Libertadores entre Flamengo de Brasil y River de Argentina se jugará en Santiago, aseguró ayer el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien confió en que la capital chilena recuperará su normalidad política para la fecha programada del encuentro, el 23 de noviembre.
“La final única se mantiene en Santiago de Chile. Santiago es la sede. Este momento va a pasar. La normalidad se va a recuperar”, dijo el dirigente.
“De hecho, el partido va a ser un tremendo éxito”, remarcó el titular de la organización deportiva sudamericana.
Domínguez ratificó la sede y la fecha de la final única entre Flamengo y River Plate en una entrevista radial desde Shangai (China), donde asiste a una reunión del Consejo de la FIFA.
La final se jugará en partido único por primera vez desde que se inauguró la Copa Libertadores en 1960.
El mandamás de la Conmebol dijo que antes de conocerse a los equipos finalistas “ya teníamos 200.000 entradas en lista de espera. Ahora que se sabe (que el choque será entre Flamengo y River Plate), seguro que se va a incrementar”.
AFP




