Solo tres clubes del viejo continente –Barcelona, PSG y Ajax– tienen el honor de ser líderes en su Liga doméstica y en su grupo de la Champions, pero en el caso de los de Ernesto Valverde, estos datos no esconden las dudas que genera su juego.
Y es que pese a sumar seis victorias consecutivas entre la Liga y la Champions, los azulgrana están lejos de su mejor momento. Alternan algún buen partido, como el jugado en Eibar, con otros discretos, como el firmado el miércoles en Praga, donde un equipo correoso y físico puso contra las cuerdas a los culés.
El fiel de la balanza azulgrana es Marc André ter Stegen. Si el portero alemán es más determinante que Lionel Messi es síntoma de que algo no va bien. En Praga, como ocurrió en Dortmund o en casa ante el Inter, ter Stegen volvió a ser determinante con tres paradas de mérito.
Ter Stegen ha detenido doce de los catorce remates que el Barsa ha cedido en los tres partidos disputados y frente a los checos salvó hasta tres ocasiones claras en el primer tiempo.
El alemán aguantó el paraguas y Messi volvió a marcar. Lleva quince temporadas marcando en la Liga de Campeones desde la temporada 2005-06. El argentino resolvió a las primeras de cambio, pero después no pudo decidir en algunas buenas ocasiones que tuvo.
Peor aun es la racha goleadora fuera de casa en Europa de Luis Suárez, que lleva sin marcar desde 2015, pero fue determinante, porque un remate suyo dio en un rival y permitió el 1-2.
El Barca lidera su grupo y tiene muy cerca el pase a los octavos de final; también es el primero en la Liga, pero no destila buenas sensaciones. Tiene dudas en todas sus líneas, menos en el arco. Todo un síntoma de que esta temporada no está para grandes empresas.
EFE




