El agente de jinete es tal vez uno de los profesionales hípicos del que menos se habla a la hora de nombrar a los autores de una hazaña hípica. Sin embargo su rol es de notable importancia en el mundo de las carreras de caballos.
Ahí tenemos el caso de Franklin Polanco, quien se inició en el mundo del hipismo como jinete y en la actualidad es un exitoso agente, que en la temporada 2019 fue el que más triunfos consiguió, al acumular un total de 183 victorias, según nos recuerda él mismo.
Cinco ases del látigo
Nos indica, que en 2019 tuvo oportunidad de firmarle montas a cinco jinetes, a saber: Jaime “Pocho” Lugo, Jean Gregor Briceño, Adrián Castellanos, Ismeiro Villalobos y Cipriano Gil.
De ellos, el más ganador fue Jaime Lugo, con quien hizo llave para conquistar 73 primeros, quedando hasta el momento a 21 triunfos del líder y campeón Robert Capriles. Por cierto que el “Pocho” Lugo ha exhibido una regularidad notable, al punto que en 2018 había logrado 71 primeros, según se puede apreciar en las estadísticas de Mundo Hípico.
Polanco indica que ha triunfado en un buen número de carreras clásicas con Lugo.
Dilatada trayectoria
Y el éxito de Polanco no es producto del azar. Nos confesó que tiene 37 años en su actividad como agente, lo que indica conocimiento del medio hípico local.
“He tenido la suerte de laborar con muy buenos profesionales” comentó y agregó “ahí está por ejemplo Emisael Jaramillo, con quien trabajé por espacio de 8 años, ganando igual número de estadísticas. Tengo ocho victorias en la Serie Hípica del Caribe, cuatro de las cuales han sido en el Clásico del Caribe, a saber: El de Chiné, Heisenberg, Ninfa del Cielo y Water Jet”.
Comentó además que, como agente también ha ganado cuatro veces el Clásico Simón Bolívar, aunque en uno de ellos fue distanciado con It Comes Well. Las otras victorias fueron con Taconeo, Gran Will y Endrygol.
La importancia del agente
Polanco quiso hacer énfasis en la importancia que tiene el agente de jinete.
“No es sólo trabajar con un buen profesional del látigo, también es estar pendientes de las actuaciones de los ejemplares, amanecer en la pista del hipódromo bien temprano; tener una buena relación profesional con entrenadores, caballerizos, propietarios. Ese trabajo concienzudo es garantía de éxito” concluyó.




