Zinedine Zidane se ha convertido en una garantía de éxito para el Real Madrid, que ha ganado todas las finales que ha disputado con el francés en el banquillo y que en Yeda, en la Supercopa de España se encamina hacia un nuevo reto.
El preparador francés ha salido airoso de cada uno de los partidos decisivos que ha jugado. Desde que llegó, en enero del 2016 en su primera etapa como preparador.
Pocos meses después, sin experiencia alguna en la alta competición, ganó la Liga de Campeones al Atlético Madrid en Milán. Después llegaron, seguidas, otras dos, en Cardiff y en Kiev.
Además de los triunfos en la máxima competición Europea, Zidane, que entre sus registros añade un título de Liga, conquistó dos Supercopas de Europa, en 2017 y 2018, contra el Sevilla y el Manchester United, una Supercopa de España frente el Barcelona y dos Mundiales de Clubes.
Zidane puede lograr en Arabia Saudí su décimo título como técnico del Real Madrid.
Por su parte, el Atlético de Madrid enfrentará la final del domingo sin el mediocampista Koke Resurrección, quien se resintió de una lesión en el muslo derecho. El jugador madrileño, que reapareció el jueves en la semifinal contra el Barcelona después de veintidós días de ausencia, recayó de la dolencia en los músculos isquiotibiales de la pierna derecha.
Koke, que saltó al terreno de juego tras el descanso en sustitución del mexicano Héctor Herrera y que adelantó a su equipo a los dieciocho segundos de empezar la segunda parte, solo aguantó veintiocho minutos. Notó un pinchazo en la zona dañada y pidió el cambio. Marcos Llorente ocupó su puesto.
EFE




