Cardenales de Lara sabe muy bien que si quieren defender su título de la LVBP contra Caribes de Anzoátegui, es vital frenar en seco la principal cualidad de sus rivales; la ofensiva. Y precisamente fue lo que hicieron los lanzadores en el primer juego de la Gran Final, siendo el pitcheo el principal influyente en la victoria alada.
Los dirigidos por Luis Ugueto limitaron a la tribu a solo dos carreras, pese a que conectaron nueve hits. Gran parte del protagonismo lo asumieron los relevistas Elvis Escobar y Wilking Rodríguez, quienes no permitieron la posible remontada que los orientales armaron en la sexta entrada.
Y aunque Rodríguez viene de ser tomado como refuerzo en el draft de sustituciones, y Escobar se incorporó al equipo el fin de semana, se acoplaron sin inconvenientes al plan que dibujó el estratega, quien ahora buscará repetir la dosis en los partidos siguientes.
Escobar ya sabe lo que es ser miembro de un equipo campeón, al ser parte del róster de los crepusculares el año pasado durante todos los playoffs, mientras que el recién llegado Rodríguez pese a no tener buenos números en enero, al registrar efectividad de 5.91, fue uno de los relevistas más dominantes de la ronda regular, al dejar 2.16 en 24 presentaciones, donde solo admitió 18 hits.




