El día más esperado en New Orleans finalmente llegó. Zion Williamson tuvo su esperado debut en la NBA este miércoles y, aunque sus Pelicans cayeron ante los Spurs 121-117, su desempeño cumplió con las expectativas.
Mientras estuvo en el tabloncillo pudo escuchar como la afición coreaba su nombre y lo calificaba de MVP, y al irse al banquillo -por disposición del médico- fue aclamado por todos los presentes en el Smoothie King Center.
“Queremos a Zion”, gritaban enardecidos.
En 18 minutos de juego firmó 22 puntos, 17 de ellos en el último cuarto, y logró siete rebotes y tres asistencias.
En principio tuvo dificultades para encontrar su puntería, durante los primeros tres periodos sumó cerca de 12 minutos y apenas marcó cinco puntos, pero ya cerca del final consiguió mostrar su mejor baloncesto.
Logró una candente exhibición de tres minutos, que incluyó un pase elevado para un alley-oop, un enceste tras un rebote, un intento de encestar de espaldas al aro, cuatro triples y un tiro libre final que enloqueció a la multitud.
Observar los últimos minutos desde el banco fue “muy difícil” para la joven promesa del baloncesto, que pasó los últimos tres meses recuperándose de una cirugía en la rodilla derecha
Sin embargo, hay cierto alivio en él y la afición de los Pelicans. Finalmente está cerca de ser un jugador de todos los días y sus proyecciones son alucinantes.
Por los Spurs de San Antonio, LaMarcus Aldridge sumó 32 unidades con 14 rebotes y DeMar DeRozan añadió 20 para concretar la victoria.




