El desenlace de la temporada 2019-2020 de la LVBP tendrá lugar en el Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto. Esto, luego de que los Cardenales de Lara consiguiera el triunfo 5×1 sobre Caribes de Anzoátegui en Puerto La Cruz, para igualar con ello la serie a dos por lado, y tomar un boleto de vuelta a casa, para al menos un sexto juego.
Con el mismo guión de los dos compromisos anteriores de la serie se desarrolló el tercer careo, pero con protagonistas del lado contrario. Néstor Molina lanzó seis entradas completas y limitó a la ofensiva oriental a solo dos hits, uno de ellos el jonrón de Balbino Fuenmayor, su único daño en la noche portocruzana, en la cual retiró hasta trece bateadores en fila entre el segundo y séptimo episodio.
“Estoy contento de haber hecho lo que estaba en mis manos para empatar esta serie, dar mi cien por ciento como siempre y se logró el objetivo”, comentó Molina a las cámaras de TLT tras finalizar el segundo de tres cotejos en la choza, bajo la mirada de 6.511 aficionados. “Esta victoria es importante para volver a casa y para dar un salto y jugar de otra manera a partir de ahora. Este es el Cardenales que jugó todo el año, tenemos un buen equipo y vamos a seguir peleando”, agregó.
Ciertamente, Lara le devolvió el golpe del miércoles a la tribu con la misma fórmula empleada por estos. Bateo oportuno y defensa, aunque esta última no había sido la carta de presentación de los dirigidos por Luis Ugueto en las últimas convocatorias.
Yordanys Linares continuó su accionar ofensivo en el nido con la primera remolcada de la noche, gracias a un hit ante Mayckol Guaipe (0-1). Ildemaro Vargas le siguió con doble para el 2-0 de ventaja, que luego del vuelacerca de Fuenmayor en el cierre de dicho acto, mantuvo las aguas calmadas hasta el séptimo y noveno cuando entre Osman Marval y Luis Jiménez llevaron tres a casa.
Pedro Rodríguez entró en el octavo capítulo por los cinco outs finales, y la defensa lo ayudó a conseguir su primer salvado de la serie.




