La hispano venezolana Garbiñe Muguruza tendrá este sábado la oportunidad de levantar el título en Melbourne Park ante la joven estadounidense de 21 años Sofia Kenin en la final femenina del Abierto de Australia que se disputará en la pista Rod Laver Arena.
En masculino, el austriaco Dominic Thiem (número 5 del mundo) jugará mañana su primera final del Abierto de Australia, ante el vigente campeón Novak Djokovic (2º), tras derrotar ayer en semifinales al alemán Alexander Zverev (7º); 3-6, 6-4, 7-6 (7/3) y 7-6 (7/4).
Muguruza completó ayer una suave sesión de entrenamiento en pista cubierta que ni siquiera alcanzó la hora de duración con el propósito de seguir con las mismas sensaciones que le han servido para catapultar su nivel de nuevo y retomar las versiones de Roland Garros en 2016 y Wimbledon en 2017 cuando se proclamó campeona.
“Es muy gratificante verla jugar así, lo agresiva que es, su capacidad por aguantar desde la línea de fondo y su facilidad por generar diferentes tipos de juego”, comentó su entrenadora, Conchita Martínez, con una sonrisa de satisfacción por haber recogido los frutos de una semilla cultivada a finales del pasado noviembre cuando arrancó la pretemporada.
Muguruza solo se ha enfrentado una vez ante la que será su rival en la gran final cuando cayó en la última edición del torneo de Pekín 6-0, 2-6 y 6-2.
La hispano venezolana afronta la final con inmejorables sensaciones, tras eliminar sucesivamente a Shelby Rogers (155), Ajla Tomljanovic (52), Elina Svitolina (5), Kiki Bertens (10), Anastasia Pavlyuchenkova (30) y Simona Halep (2).
Muguruza buscará su tercer título de Grand Slam, todos en pistas diferentes. De lograrlo, tan solo le faltaría el US Open para coronar su palmarés con los cuatro grandes. La tenista de 26 años y número 32 del ranking va por el octavo título de su carrera.
EFE




