El Benfica puede dar un golpe de efecto a la Liga portuguesa si vence este sábado al Oporto, mientras que los dragones tienen la oportunidad de reducir a cuatro puntos su distancia con los líderes encarnados si ganan en casa.
El partido se disputará mañana sábado en Do Dragão y será un clásico con mucha presión para los blanquiazules, que no acaban de encontrar la regularidad esta temporada, frente a un Benfica que lleva 16 partidos consecutivos ganando en Liga.
Entre las expectativas, la de si Bruno Lage dará minutos al último fichaje benfiquista, el delantero luso-brasileño internacional con Portugal Dyego Sousa, contratado por las águilas tras la marcha de Raúl de Tomás al Espanyol.
El Benfica no tiene bajas de consideración y en el once estarán, con toda probabilidad, Pizzi y Carlos Vinicius, que lideran la clasificación de máximos goleadores ligueros, con 12 dianas cada uno.
El Oporto sí que llega con dos dudas relevantes para el encuentro, ya que durante toda la semana el exmadridista Pepe y el capitán de la selección de Portugal Danilo han realizado entrenamientos fuera del grupo. Son los ejes de la defensa y del centro del campo portista, respectivamente.
EFE




