“En el baloncesto, en la vida, y como padre, Kobe no se reservó nada, lo dio todo”. Michael Jordan, considerado uno de los mejores deportistas de la historia, en un discurso que no estaba programado, ensalzó la figura de Kobe Bryant. Fue con ocasión del fastuoso y emotivo homenaje que se dedicó el lunes a Kobe y a su hija Gianna en el Staples Center de Los Ángeles, la cancha donde se forjó la leyenda de uno de los mejores jugadores de la NBA y uno de los que mejor supo captar la globalización del deporte.
“Cuando llegué a conocerlo”, recordó Michael Jordan con lágrimas en los ojos, “quería ser el mejor hermano mayor que pudiera ser”.
Michael Jordan, ganador de seis anillos con los Bulls entre 1991 y 1998 apenas coincidió jugando con Kobe. El de los Lakers empezó su carrera en la NBA en 1996, con 18 años recién cumplidos. Pero Jordan siempre fue el referente para Kobe, que acabó ganando cinco anillos con los Lakers.
Las 20.000 personas que acudieron al acto habían recibido a su viuda Vanessa y sus tres hijas, Natalia, Bianka y Capri, con una ovación.
Entre los gigantes de la NBA presentes destacaron también Shaquille O’Neal, Jerry West, quien como gerente del equipo contrató a Bryant; así como Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar, Phil Jackson, Elgin Baylor, Tim Duncan, Dwyane Wade, Tony Parker, Gregg Popovich, Doc Rivers, Steph Curry, James Harden, Byron Scott, Lamar Odom, Vlade Divac, y el comisionado de la NBA Adam Silver.
Bryant murió el 26 de enero en un accidente de helicóptero junto a su hija Gianna de 13 años y otras siete personas.




