Si bien es cierto que muchos apuntan que los resultados conseguidos en spring training no son indicativo de lo que se observará en temporada regular, para los mánagers es importante que sus jugadores tengan un buen desempeño, y más cuando son peloteros que no tienen un rol definido.
Ese preciso caso concierne a José Alvarado y principalmente a Yonny Chirinos. Ambos venezolanos fueron brazos importantes durante ciertos trayectos para los Rays de Tampa Bay en 2019. Sin embargo, Chirinos busca conseguir un puesto como abridor, pero sus resultados en la primavera no ayudan.
En su primera aparición permitió una rayita en un inning, mientras que el sábado lanzó par de episodios en los que fue castigado con un cuadrangular y cinco anotaciones.
El diestro deberá enderezar en lo que resta de pretemporada si quiere ser uno de los pitchers que integren la rotación del piloto Kevin Cash.
Por su parte, Alvarado, quien fuese el cerrador del equipo la pasada campaña antes de lesionarse, inició la primavera con cierta incertidumbre, al tolerar dos rayitas en un tercio de entrada.
Pero tras una serie de ajustes que el relevista admitió haber realizado, lanzó una entrada con tres ponches. Su actuación se ganó los elogios del estratega, que catalogó como”muy impresionante” la serie de envíos que efectuó el criollo.




