El gran escenario de la Copa Libertadores vuelve ser el objeto del deseo del Caracas FC. Llegar lejos en el torneo de clubes más prestigioso de Suramérica es la única deuda que tienen los Rojos con su afición, que lo ha visto coronarse doce veces en el fútbol nacional, pero sueña con verlo superar la frontera de los cuartos de final de este campeonato, la cumbre alcanzada por los de Noel Sanvicente en la temporada 2009.
La primera prueba en el Grupo H es una de la más brava. Caracas recibe hoy en el Olímpico de la UCV a Boca Juniors de Argentina, eterno favorito a coronarse en la Libertadores, al que enfrentará por primera vez en su historia.
Después de quebrar la sequía de nueve años sin títulos, Caracas se presenta en la Libertadores como vigente campeón de Venezuela. Su plantilla carece de la lumbre del pasado, donde la mayoría de los jugadores integraban la selección Vinotinto, pero la chamaquera que ha ido formando Sanvicente desde su regreso al banquillo de los rojos en 2017, pisa fuerte y tiene la oportunidad de consagrarse.
La juventud de Eduardo Fereira, Leonardo Flores, Richard Celis, Anderson Contreras y Jorge Echeverría forma parte del combustible de un equipo que comandan generales en jefe como Bernardo Añor, Ricardo Andreutti y Robert Hernández, referentes en la defensa y ataque del equipo. El inicio prometedor del Caracas en el nuevo campeonato con tres triunfos, dos empates con 11 goles a favor y apenas dos en contra, alimentan la ilusión de que este buen desempeño se traslade a la Copa.
La recuperación de Robert Hernández, un todocampista con alma de delantero, y la contratación del artillero argentino, Alexis Blanco, quien anotó tres ante Zulia y es el nueve de área que no tuvo Caracas en año pasado, otorga más garantías a la finalización de las jugadas en el área rival.
Sumar contra Boca de local es el primer paso en este nueva incursión copera, en la que Caracas también se medirá a Libertad de Paraguay e Independiente Medellín de Colombia por un boleto a los octavos de final del torneo. Para los chamos de Sanvicente llegó la hora de hacerse grandes.




