Cuestionarse hasta cuando las cosas van bien y todo mundo las abala es una virtud que pocos en el beisbol, a lo largo de los años, han podido desarrollar. Jesús Luzardo, está allí en este preciso momento, luego de su salida del sábado ante los Marineros, cuando ponchó a ocho en 3.1 IL, sin regocijo alguno, su meta personal no se cumplió, y esto tal vez sea una buena señal a largo plazo para los Atléticos.
“No era lo que quería”, reconoció el zurdo sensación tras completar su tercer comienzo de la primavera con una carrera limpia permitida y llevarse la victoria.
Lejos de sonar ambicioso, el venezolano extendió su autoevaluación: “Mis pitcheos estaban allí, pero me estaba quedando atrás en el conteo, una especie de desperdicios que realmente no había que desperdiciar. Para eso es mi recuento de lanzamientos mejorados”.
El mánager Bob Melvin no sintió rechazo alguno por el modo en qué Luzardo está contabilizando sus salidas. Al contrario. “Tiene metas muy altas para este año y se mantiene en un nivel alto. Cuando tengas esas cosas, deberías aprovecharlas”.
Luzardo, quien busca un puesto en la rotación del club, mantuvo su recta entre 95-97 mph y terminó la mayoría de sus ponches con envíos quebrados.




