Parece ya ser una costumbre el observar a Ildemaro Vargas ser uno de los peloteros que más miradas acapare en el Spring Training, al ser por segundo año consecutivo uno de los bateadores más calientes de los juegos de pretemporada.
El infielder venezolano no ha tenido fácil su camino hasta las Grandes Ligas, al no poder consagrarse como un jugador de todos los días. Sin embargo, está pujando fuerte para quedarse con un puesto dentro de los Cascabeles de Arizona para esta venidera temporada, al batear para .429 en 10 partidos disputados, siendo el líder de toda la primavera en la categoría de bateo.
Su tórrida ofensiva pudiese ser la clave para la obtención de mayor tiempo de juego con las serpientes, tomando en cuenta que en 2018 solamente participó en 14 encuentros, mientras que el cambio llegó hace un año.
En la pretemporada de 2019, el nativo de Caripito demostró que puede ser un jugador productivo con el madero, al culminar los entrenamientos primaverales con promedio de bateo de .355 (62-22) en 25 careos, culminando en la quinta casilla entre los bateadores con average más elevado. Tras esa gran demostración en el plato, el criollo se ganó la confianza del mánager Torey Lovullo, que utilizó a Vargas en 92 partidos de la ronda regular.
Ahora, luego de su excelente despliegue ofensivo en lo que va de pretemporada, el infielder podría ver incrementar su cantidad de turnos al bate una vez que inicie la campaña.
Además, los 12 imparables del venezolano son la segunda mayor cantidad de hits entre todos los jugadores, tan solo detrás de Isiah Kiner-Falefa que suma 13 incogibles.
Y aunque todavía restan poco más de dos semanas para que inicie la temporada regular, el campocorto de 28 años de edad está dejando saber que su madero podría ser de utilidad este año para un equipo que necesita de todas las piezas posibles para competir cara a cara con los Dodgers de Los Ángeles, quienes son las grandes favoritos para quedarse con el Oeste del viejo circuito y la codiciada Serie Mundial.




