El 15 de marzo de 1975, Venezuela fue testigo de la pelea entre el campeón nicaragüense Alexis Argüello y el retador local Leonel Hernández.
El combate generó grandes expectativas por la posibilidad que tenía Hernández para destronar al nicaragüense, en una época donde el boxeo era una de las grandes disciplinas deportivas en el país.
Argüello venía de conquistar el título pluma de la Asociación Mundial de Boxeo ante un púgil de mucho cartel, como lo era el mexicano Rubén “Púas” Olivares, quien al final de su carrera conquistó cuatro veces un campeonato mundial.
De modo que un campeón que defendía su corona por primera vez, tenía que demostrar si realmente era un “campeón de verdad”, y Leonel era un púgil veloz con una exquisita técnica que podría con su velocidad, contrarrestar la pegada y mayor estatura de Argüello.
El escenario del Poliedro fue también a su manera, un protagonista. Fue estrenado el recinto con un primer evento el 26 de marzo de 1974 con la pelea por el título pesado entre George Foreman y Ken Norton, ganada por el primero para retener su corona. Así que Hernández se convirtió en estas circunstancia en el primer venezolano que intentaba un título en este local.
Pero desde el primer asalto ese 15 de marzo de 1975, el campeón Alexis estuvo al mando en la pelea, causándole un hematoma en el ojo derecho de Leonel. Todos los rounds fueron similares y en el octavo se acabó la pelea cuando el árbitro detuvo el combate, con el criollo bien aporreado.
No había dudas, Argüello a partir de esta pelea demostró que iba a ser uno de los grandes púgiles latinos de todos los tiempos. En los siguientes seis años conquistó las coronas ligero junior y ligero y nunca fue destronado. Por su parte Leonel tuvo cuatro oportunidades más para ser campeón y falló en todas.




