El hipódromo de Laurel Park, Estados Unidos, suspendió su programación habitual hasta nuevo aviso para tratar de evitar la propagación del coronavirus, pandemia que ha obligado a varias disciplinas deportivas a cambiar su cotidianidad.
El óvalo ubicado en Baltimore, se unió al circuito de Aqueduct, Nueva York, que postergó su programación de manera indefinida y Gulfstream Park, que no realizó la jornada de ayer, mientras que la reunión de esta tarde el circo de Florida está en estudio ante la negativa de muchos jinetes estelares de seguir participando por temor al virus que se ha expandido mundialmente.
El hipismo, al igual que muchos deportes en el mundo, no escapa a las rigurosas medidas de seguridad puesta en marcha por las respectivas autoridades y en la mayoría de los escenarios se ha cancelado las actividades, mientras que en pocos se celebran las carreras a puerta cerrada, tal y como se hará hoy en el majestuoso hipódromo de Meydan, ubicado en los Emiratos Árabes unidos, donde se efectuará una jornada especial de nueve competencias con la Duabi cup como la más importante, en distancia de 2.000 metros y premio de 12 millones de dólares.
Venezuela tomó precauciones
En los hipódromos de Valencia y Caracas fueron canceladas las reuniones pautadas para el fin de semana y los traqueos se realizan bajo estrictas medidas de seguridad con la finalidad de mantener a la población equina en óptimo estado a la hora de reanudar las acciones.
Los corceles alojados en las caballerizas de los circuitos venezolanos son atendidos diariamente por sus respectivos entrenadores y caballerizo.




