En la actualidad del Futve se ven muchos de la regla del juvenil sobresaliendo con sus respectivos equipos fecha tras fecha, esto viene siendo parte de una estrategia para aumentar el rodaje de los jóvenes en la Primera dDvisión, de cara a los compromisos internacionales. Antes de la pausa por el coronavirus (COVID-19) en el balompié criollo hay dos que destacan más que el resto, siendo Anderson Contreras del Caracas FC y Darwin Matheus del Zamora FC.
Primero, el mediocampista de 18 años de los avileños desde la temporada pasada ha jugado un papel determinante, en aquella oportunidad llegó para quedarse y lo afianzó con su actuación que derivó en la conquista la doceava estrella. Ahora en este 2020 sigue demostrando que es un jugador con una proyección de gran nivel.
En las seis fechas que se han disputado, alineó desde el inicio en un total de cuatro, sumando 433 minutos en lo que va de curso solo en la Liga Futve. En cuanto a su cuota goleadora aportó un par de dianas, uno ante la Academia Puerto Cabello y otro contra Estudiantes de Mérida.
Las buenas actuaciones de Contreras no solo se han visto en la competición doméstica, además ha sido de los jugadores más determinantes en la Copa Libertadores para su equipo donde ya le marcó a Libertad de Paraguay en ese último duelo en suelo guaraní por el torneo de mayor importancia en el continente suramericano.
Por su parte, otro jugador de la regla juvenil que se ha visto muy bien a las primeras de cambio es el delantero de la Furia Llanera, Darwin Matheus también de 18 años es esencial en el funcionamiento del equipo que dirige José Manuel Rey.
Matheus en las seis jornadas del Zamora en todas ha estado desde el pitazo inicial, con 507 minutos jugados más dos goles en su casilla. Siendo el Jugador Más Valioso de la sexta y quinta fecha. Gracias a este aporte del talentoso artillero es una de las razones por la cual los llaneros se mantienen en la cúspide del Futve en calidad de invitos.
Esta normal obligatoria del jugador juvenil en cancha llegó para quedarse, en una muestra de que en Venezuela hay talento de sobra y es una gran ventana para futuras promesas que quieran asentarse en equipos de la Primer División para luego dar el salto al extranjero.




