La temporada de las Grandes Ligas continúa pausada a raíz del COVID-19, sin embargo las dos primeras semanas de la temporada regular le dio algunas muestras del arsenal con que cuentan las organizaciones antes de iniciar nuevamente las actividades deportivas. Los Gigantes de San Francisco tenían ansias de ver a Wilmer Flores debutando con su uniforme y a pesar de la baja producción el utility cumplió con las expectativas de su llegada.
El bigleaguer luego de no haber llegado a un acuerdo con los Cascabeles de Arizona, acordó un contrato por dos años y $6 millones de dólares con los Gigantes. La última temporada estuvo plagada de lesiones las cuales limitaron a Flores a 89 juegos, aunque esto no fue impedimento para brillar con el madero al registrar .848 de OPS uno de los más impresionantes en el viejo circuito.
Más allá de estas cifras el venezolano sigue aspirando a más y ha hecho algunos ajustes durante la temporada baja para elevar su producción con el madero; 77 jonrones ha conectado en siete zafras y este año busca impulsar estas cifras luego de haber afirmado durante la pretemporada que está tratando de golpear la bola más por el aire.
Flores dio algunos destellos ofensivos en el spring training al registrar cinco carreras remolcadas, tres anotadas y un cuadrangular en diez juegos reafirmando su nombre entre los líderes del equipo para las venideras campañas.
Por otro lado, Yolmer Sánchez no tuvo la misma fortuna y su defensiva no fue suficiente para asegurar un puesto en el róster del primer equipo. El infield cosechó .115 de average por lo que el panorama luce complicado y según los reportes de la periodista María Guardado de MLB, el conjunto de la Bahía tendría pensado enviar al toletero a la sucursal de Triple-A donde deberá ajustarse para volver al big show.




