En los momentos más complicados es donde se aprecia la nobleza de las personas, una faceta que ha sacado a relucir Eduardo Escobar al abrir las puertas de su casa a su compatriota Juniel Querecuto para así comenzar alistar las armas de cara a una posible temporada en las Grandes Ligas. El hogar del antesalista criollo cuenta con un gimnasio capacitado para los entrenamientos y ambos toleteros se han apoyado en eso para mantenerse activos.
La improvisación que se ha visto durante la cuarentena por parte de algunos atletas, no suele ser el caso de los bigleaguer debido a la maquinaria con que cuentan para desarrollar y acondicionar su condición física. “Gracias a Dios aquí en mi casa tengo un gimnasio, un área para batear y Juniel ha estado conmigo. Estamos trabajando cuatro veces a la semana, nos mantenemos listo bateando, haciendo gimnasio, agarrando roletazos y todo eso”, afirmó Eduardo Escobar a Daniel Schvartzman del portal web TUDN.
Inmerso en las dificultades que está atravesando el mundo, tener la capacidad de contar con todas las herramientas para seguir progresando es importante y desde allí ambos venezolanos siguen con sacando fuerza para no decaer y así volver más fuerte que nunca. La motivación está presente y luego de un año movido en Arizona, los jugadores tan solo piensan en batallar para alcanzar la cima sobre la carpa.
Además, las especulaciones sobre la temporada han estado activas en las últimas semanas donde se anunció una posibilidad de disputar la temporada en Arizona, y Escobar se pronunció ante ello: “Hay muchas cosas que se hablan por ahí, pero son cosas que no hay nada oficial. Tenemos que esperar que es lo que va anunciar MLB, yo estoy en contacto con el sindicato y esperamos tomen una decisión pronto porque extrañamos estar en el terreno y jugar”.
Escobar añora el béisbol y Arizona añora a Escobar, tan simple como esto. El infield en dos años en la Liga Nacional se ha convertido en uno de los líderes del equipo con una ofensiva que ha sido un veneno para el pitcheo rival; durante el 2019 registró nuevos topes personales al sumar 118 carreras remolcadas, 35 jonrones, 171 hits y 94 carreras anotadas.
La rutina ha sido parte fundamental en este éxito que ha vivido el toletero en los últimos y a pesar de la cuarentena ha intentado mantenerla intacta. “Me levanto a las siete de la mañana y luego de desayunar voy al gimnasio, para continuar con algunos swing para cerrar en la tarde con algunos roletazos”, comentó el venezolano quien también mantiene una relación cercana con sus aficionados a través de las redes sociales.




