Es bien sabido aquello de que Venezuela es tierra de shortstop. No en vano nuestro –hasta ahora- único Salón de la Fama, Luis Aparicio, es una referencia obligada para todos quienes desean defender esa posición, especialmente en Chicago.
Tan es así que este miércoles en las páginas oficiales de MLB, el periodista By Scott Merkin, que cubre a la franquicia de los Medias Blancas desde 2003, ha mencionado al venezolano en el Top5 de los mejores campocortos de la historia del club.
A su juicio, por encima de él solo puede ubicarse Luke Appling (1930-1950), que es recordado por tener el average más alto de una temporada al ligar para .388 en 1936.
Fuera de aquella portentosa referencia es Aparicio el campocorto mejor conceptuado en el club. Hace referencia clara a la mágica llave que hizo con el segunda base Nellie Fox entre 1956 y 1962. Un dúo inmortalizado en el Guaranteed Rate Field hace 14 años.
Asimismo, recuerda que fue Novato del Año en 1956 y terminó segundo en la votación al Jugador Más Valioso en 1959. Fue, además, convocado nueve veces al Juego de Estrellas y ganó siete Guantes de Oro en la Liga Americana.
Es un inmortal de Chicago y el béisbol en general. Es imposible que su nombre no destaque en la historia de los Medias Blancas, pero no es el único criollo que recuerdan con admiración.
A la lista, en la posición cuatro, se une Ozzie Guillén, superado claro por Appling, Aparicio y el cubano Alexei Ramírez. El mayor valor que tiene en la franquicia es haber dirigido el título de 2005 para ser el primer manager latino en conquistar la corona, pero para su época de jugador también hay mucho cariño y admiración.
Guillén fue convocado a tres Juegos de las Estrellas, ganó el Guante de Oro en 1990 y fue líder en WAR defensivo entre 1986 y 1988. Fue vital para la conquista del título divisional de 1993.
El actual campeón bate de la Liga Americana, Tim Anderson, completa el Top5, pero hay otros nombres que destacan en el trabajo Merkin con una mención honorifica y entre ellos está Alfonso Chico Carrasquel, el verdadero padre de aquel mito, citado al principio, y que en Venezuela se defiende con tanto arraigo.
“El Chico”, nuestro primer campocorto de Grandes Ligas, jugó seis campañas con los Medias Blancas y fue convocado cuatro veces al Juego de Estrellas, es más fue el primer latino en el clásico de verano. Todo un personaje, ídolo en Chicago y demás territorios amantes de la buena pelota.
Carrasquel brilló siempre con su guante, él mismo dijo que su capacidad defensiva acortó las distancias que el idioma puso entre él y sus compañeros. Incluso terminó como el líder en WAR defensivo de las Mayores en 1951, 1953 y 1954.
Bien dijo Merkin en su trabajo hay “sabor latino entre los mejores shortstop de los Medias Blancas”, pero más que allá de eso habría que decir que comanda la magia venezolana.




